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No Bases
... NO BASES MILITARES

15-02-2008
Base de Manta - Llega la hora cero


La Coalición No Bases compromete su respaldo a la posición del gobierno de no renovar el Convenio para el uso de la Base de Manta, dijo Helga Serrano N. en la presentación del libro: ¿Operaciones de Avanzada o base militar operativa? Un análisis sobre la Base de Manta publicado por INREDH. A continuación reproducimos su presentación realizada el 13 de febrero de 2007 en Quito.

Compañeros y compañeras:

Reciban un saludo solidario y de paz de las organizaciones que conformamos la Coalición No Bases del Ecuador y de la ACJ, organización a la cual pertenezco.

Esta noche estamos convocados para comentar la investigación realizada por INREDH sobre la Base de Manta. Y para hacer esto, me voy a guiar en la sugerencia de mi hijo Martín, quien me compartió su forma de hacer comentarios a libros: esto es, comenzar hablando sobre el autor, para luego comentar algunos puntos de la publicación y terminar ubicando el momento actual. Así que por ese camino iremos hoy.

Primero, sobre los autores. Recordemos que INREDH es una organización de defensa de los derechos humanos, que trabaja para prevenir y enfrentar las políticas sociales, económicas y militares adversas a la dignidad humana, que afectan fundamentalmente a grupos sociales en situación de riesgo. En estos últimos meses, hemos visto la firme presencia del INREDH en la investigación y seguimiento legal de casos como el abuso del poder en DAYUMA, la muerte del joven Paúl Guañuna, luego de haber sido detenido por la Policía por el delito de grafitear en una calle de Quito, así como la injusta detención a uno de sus defensores de derechos humanos, Wilman Jimenez.

INREDH es también integrante de la Coalición No Bases Ecuador y de la Red Mundial no Bases, al igual que ACJ, SERPAJ, CEDHU, ALTERCOM, CONAIE, el Movimiento Tohalli, entre otras. Es importante anotar que la Coalición No Bases ha logrado posicionar el tema de la Base de Manta en la agenda pública y desarrollar una lucha estratégica que va más allá de Manabí y Ecuador. Se consideró tan importante el aporte de la Coalición No Bases que la Red Mundial No Bases escogió a nuestro país como sede para su Conferencia Inaugural en marzo de 2007, hace casi un año. Estuvimos en Quito y en Manta, con 400 activistas de 40 países que denunciaron que “las bases militares extranjeras y toda otra infraestructura utilizada para la guerra, violan los derechos humanos, oprimen a los pueblos, particularmente a los pueblos indígenas, los afro-descendientes, las mujeres, los niños y las niñas, destruyen las comunidades y el medio ambiente.”

Al tiempo de exigir la abolición de todas las bases militares extranjeras, acordaron que su primera acción como Red Mundial era “reforzar el compromiso del Ecuador de no renovar el convenio con Estados Unidos para el uso de la Base de Manta en 2009. Nos comprometemos, dijeron, a mantenernos vigilantes para asegurar esta victoria”. Quiero resaltar que el cierre de una base extranjera es definitivamente una victoria, porque afecta la estrategia imperial y, por lo tanto, el movimiento anti-bases mundial lo siente como su propia victoria. Y siente como victoria propia la salida de los militares gringos de Manta.

Ahora sí, entrando al tema de la investigación, aquí ustedes encontrarán la historia de la entrega de la Base de Manta a militares estadounidenses, que se inicia en el año 1999. Este año es clave porque, además de la entrega de la Base de Manta, se producen varios hechos que nos llevan a ubicar la importancia estratégica de la Base de Manta para los Estados Unidos. El General Wilhelm, jefe del Comando Sur, ante el Senado de Estados Unidos en el año 2000, hace 8 años, preconizó un enfoque regional, donde la Base de Manta desempeñaría un papel clave. Según Wilhelm, la importancia de Manta “radica en que se trata del único sitio que nos dará el alcance operacional que necesitamos para cubrir a toda Colombia, todo Perú y las áreas cultivadas con Coca de Bolivia.”

Entonces, ¿qué más ocurrió en 1999?

1. Una arremetida político militar de EEUU para consolidar la hegemonía de la región mediante el Plan Colombia, el ALCA, el Plan Puebla Panamá.
2. La consolidación del régimen de Hugo Chávez en Venezuela
3. La salida de militares estadounidenses de la Base Howard de Panamá
4. La instalación de 4 Forward Operating Locations (FOLs) o Puestos de Operaciones de Avanzada: Comalapa en El Salvador, Reina Beatrix en Aruba, Hato Rey en Curazao y Manta. Según el Departamento de Defensa de Estados Unidos “los cuatro sitios juntos cubren un área geográfica más grande que la base aérea de Howard…y ofrecen una cobertura más profunda…”

Pero no olvidemos quienes fueron los que vendieron nuestra soberanía, sin la aprobación del Congreso, como lo requería nuestra Constitución: el canciller Benjamín Ortíz, el Ministro de Defensa José Gallardo y el Presidente de la Comisión Internacional del Congreso Nacional, Heinz Moeller, con el aval de los diputados Sixto Durán Ballén, Elba González, Clemente Vásquez, Lorenzo Saa, René Maugé y Francisco Rocha Romero.

Sin embargo, también desde 1999, varias organizaciones sociales y comunitarias hemos luchado de todas las maneras posibles para lograr que no se renueve el convenio el año 2009. No comprendíamos que se permitiera la instalación de soldados extranjeros en nuestro país. ¿Dónde quedaba nuestra soberanía? ¿Acaso se negociaba, al igual que lo que ocurría a nivel comercial, con el ALCA y el TLC?

Se presentaron denuncias de inconstitucionalidad. No se dio paso. Se protestó por la violación de los derechos humanos, por los riesgos que representaban los polígonos de tiro, por la expropiación de tierras, porque los pescadores artesanales ya no podían cumplir su trabajo. No se escuchó. Se denunció el hundimiento de barcos y la captura de migrantes por la guardacosta estadounidense. Se documentó, se investigó, se publicó. Se realizaron movilizaciones y campamentos juveniles, incluso resistiendo desalojos. Se alertó que la base de Manta se estaba utilizando como los “ojos y oídos” del Plan Colombia y que por lo tanto nos estaban involucrando en un conflicto interno de nuestro país vecino.

Muchas de nuestras organizaciones ubicaron claramente que la doble estrategia imperial incluía el control militar y el control comercial de nuestra región, de América Latina y el Caribe. Por ello, la lucha fue igualmente doble: contra el Tratado de Libre Comercio y contra la utilización de la Base de Manta.

Y ahora vemos que la fuerza de las organizaciones, pero sobre todo la fuerza de la unidad y la articulación de acciones, está dando resultados. Queremos destacar como uno de nuestros principales logros el haber colocado en la agenda pública el tema de la Base de Manta. No fue fácil. En Manta, como vemos en la investigación, los imaginarios del “progreso” y del “mejoramiento de la raza”, estaban presentes en los sectores de la población que tenían mayores posibilidades de incidir en la opinión pública.

La investigación de INREDH se detiene en este punto porque considera que para Manta y Manabí el tema del progreso es un tema central. Compara varios índices, como el de desarrollo donde Manabí está en el puesto 16, en contraste con Pichincha que está primero, Azuay segundo y Guayas tercero. En infraestructura, Manabí está en el puesto 14 y en ciencia y tecnología en el puesto 12. Entonces, se instala la base extranjera, dice la investigación, donde las élites desplazadas de los poderes centrales miran esto como una oportunidad para romper el bipolarismo y encaminarse al progreso. Sin embargo, el progreso no llega, y si en algún momento hay el “embellecimiento” de Manta, es fruto de la indemnización por el accidente del carguero Million Air que cayó sobre el barrio La Dolorosa el 22 de octubre de 1996.

En cuanto al “mejoramiento de la raza”, quizás el triste resultado se puede resumir en lo que nos cuenta una adolescente en una entrevista realizada durante la investigación: “Lo conocí en un juego de beisbol. La Base organizó un campeonato de beisbol y nos donaron los equipos. Salimos algunas veces, hasta que me quedé embarazada. El me apoyó y habló con mis papás; dijo que se casaría una vez que cumpla su período en la Base. Mis papás estaban emocionados, pero cuando se fue, ya solo escribía algunas veces y luego dejó de escribir.”

Así que más allá de la lucha contra el narcotráfico planteado como único objetivo del acuerdo para el Uso de la Base de Manta, los impactos han sido diversos: involucramiento en el Plan Colombia, hundimiento de barcos, captura de migrantes, presencia de empresas contratistas como Dyn Corp, violación de derechos de mujeres y jóvenes, entre otros. Y luego de revisar los tipos de Bases Militares extranjeras, el INREDH concluye que Manta es una base militar operativa, por el número limitado de personal, porque alberga fuerzas de manera rotativa y porque es parte de un esqueleto regional de influencia.

Un punto importante que quisiera resaltar es el acuerdo de las organizaciones sociales y del gobierno del Presidente Correa sobre una misma agenda: el convenio para el uso de la Base de Manta no será renovado en el 2009. Así lo ratificó a un grupo de compañeros de la Red Mundial No Bases que nos entrevistamos con el Presidente durante la Conferencia Mundial. Nosotros coincidimos plenamente con esta posición, y permaneceremos vigilantes para su cumplimiento en el 2009, y estamos listos para impulsarlo desde noviembre del 2008, que es la fecha clave para asegurar que no se renueve el Convenio. Desde ya estamos contentos y contentas…y el festejo llegará.

Ahora como Coalición No Bases esperamos que la Asamblea Constituyente también recoja nuestro planteamiento expresado durante nuestra visita a Montecristi hace unas semanas a la Mesa de Soberanía. Para que no volvamos a tener militares extranjeros en nuestro país, hemos presentado una propuesta que plantea que “Ecuador es territorio de paz y en ejercicio de su soberanía, no albergará bases militares extranjeras ni tropas extranjeras, y no se involucrará militarmente en conflictos de otros países, ni realizará ejercicios militares con otros Estados”. Vemos con esperanza que Asambleístas comprometidos de verdad con nuestro país van a llevar adelante esta propuesta, comenzando por el compañero Presidente de la Asamblea, Alberto Acosta.

Y ahora quisiera hacer el enlace con la situación actual, porque hay signos muy preocupantes para nuestra región. El 5 de febrero de este año, Michael McConnell, Director de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, en su informe anual sobre posibles “amenazas de seguridad” para Estados Unidos, nos incluye cuando señala lo siguiente: “Inspirados y apoyados por Venezuela y Cuba, los líderes de Bolivia, Nicaragua, y de forma más vacilante, Ecuador, están persiguiendo agendas que eliminan controles al poder presidencial, buscan prolongar mandatos presidenciales, debilitan los medios de comunicación y las libertades civiles y ponen énfasis en el nacionalismo económico, a expensas de la economía de mercado”. Como ven, la soberanía económica, política, cultural, territorial de nuestros países, constituyen una amenaza para Estados Unidos, y ustedes saben cómo responde Estados Unidos a las amenazas.

También nos preocupan las sospechas de Venezuela sobre una posible agresión militar de Estados Unidos y Colombia, ante lo cual el Presidente Correa ha dicho: “no tengo la información que probablemente maneje el Presidente Chávez, pero es claro que en el golpe de Estado de 2002, hubo una directa injerencia de la CIA, que ha sido abiertamente reconocida.”

Adicionalmente, al constatar los avances del ALBA, el esbozo del socialismo del siglo XXI, la formación de UNASUR, el Banco del Sur y el distanciamiento con las políticas del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, Estados Unidos responde promoviendo tratados de libre comercio y refuerza la llamada cooperación militar en nombre de la guerra contra el terrorismo y el narcotráfico, en defensa de la democracia de mercado.

El Comando Sur es el principal dispositivo militar en América Latina, y es un contacto solo entre militares, excluyendo a interlocutores civiles, nos recuerda Janette Habel, en su artículo “’El Patio trasero’” se emancipa”. El Southcom, dice, define la agenda de la región de manera unilateral y el propio Departamento de Defensa se encarga de una parte importante de los programas de asistencia a la región. A su vez, el Consejo Nacional de Seguridad define a diversos enemigos en la “guerra contra el terrorismo”: islamistas, contrabandistas y narcotraficantes refugiados en la triple frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay; las denominadas “organizaciones terroristas” FARC, ELN y paramilitares en Colombia; los movimientos sociales, pandillas juveniles, migrantes irregulares. La amenaza central, según el general James Hill, ex comandante del Southcom, es el “populismo radical que socava el proceso democrático y que restringe los derechos individuales”.

Por su parte, el general Cradock, Comandante del Comando Sur, expresa que se requiere enfrentar a los “demagogos anti-Estadounidenses, antiglobalización y hostiles al libre intercambio”, reforzando las fuerzas de seguridad de la región y aumentando el presupuesto militar del Southcom, ya que “no es posible dejar a América Latina y el Caribe convertirse en un hoyo perdido”.

Por ello, coincidimos cuando la investigación concluye señalando que “Manta es un punto geopolítico estratégico, cercano y a la vez prudentemente distante de las zonas más próximas de conflicto, como la frontera colombiana.” Y también hacemos un llamado para mantenernos en alerta hasta asegurar que salga el último militar estadounidense de nuestro territorio, porque ante este panorama, no podemos prestarnos para ser parte de una estrategia de destrucción y muerte, como la que se vislumbra en las declaraciones que hemos revisado.

Seguiremos comprometidos a trabajar juntos y juntas para lograr la profunda transformación estructural que requiere nuestro país, que permita ya no solo soñar, sino vivir un país de soberanía, equidad y justicia, donde todos y todas podamos vivir con dignidad y paz.

 

Helga Serrano, Coordinadora Coalición No Bases, integrante de ACJ Ecuador y Asambleísta Alterna por Acuerdo País - 13 de febrero 2008

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