15
de abril de 2008
Construimos
la Paz frente a los vientos de
guerra
Consejo Mundial por la Paz - Caracas
Verónica Macías, delegada
de ACJ Ecuador para la Conferencia
Mundial por la Paz realizada en Caracas,
Venezuela el 10 y 11 de abril de
2008, realizó la siguiente
presentación en el Panel Inaugural.
Ponencia
de Ecuador en la Conferencia Mundial
por la Paz en Venezuela
FRENTE
A LA GUERRA DEL IMPERIO, CONSTRUIMOS
LA PAZ
Intervención
de Verónica Macías
y Helga Serrano, Coalición
No Bases Ecuador
Consejo
Mundial por la Paz – Caracas
- 11 de abril de 2008
Compañeros,
Compañeras
Reciban
un saludo solidario y sincero
de parte del pueblo de Manabí en
Ecuador, donde desde hace 9 años
tenemos, de manera ilegal, la
presencia de militares estadounidenses
en la Base de Manta. Reciban
un abrazo fraterno de mi organización, la
Asociación Cristiana de
Jóvenes del Ecuador, de
la Coalición No Bases
Ecuador y de la Red Mundial por
la Abolición de Bases
Militares Extranjeras. Agradecemos
a los organizadores por la invitación
a este importante evento que
se desarrolla en el hermano pueblo
de Venezuela, en el cual compartiremos
algunos elementos sobre la militarización
y las respuestas del movimiento
de paz a nivel regional y mundial.
Ecuador
fue bombardeado por el ejército
colombiano el uno de marzo de 2008.
Como resultado del ataque, 22 personas
murieron en lo que muchos han denominado
una masacre premeditada a los miembros
de la guerrilla de las FARC, incluyendo
a alias Raúl Reyes. La
incursión militar realizada
por el gobierno de Álvaro
Uribe fue rechazada por la OEA
y por el Grupo de Río, conformado
por los países de América
Latina y del Caribe, en la Cumbre
realizada en la República
Dominicana el 7 de marzo.
Nunca
se había producido un ataque
como este durante el conflicto
interno de Colombia que enfrenta
a fuerzas irregulares, el ejército
colombiano, grupos paramilitares
y otros actores armados. Solo en
el último año, se
han producido por lo menos 5 incursiones
colombianas, causando víctimas
en el lado ecuatoriano. El
gobierno colombiano, cumpliendo
la “Guerra contra el Terror” impulsada
por la Administración Bush,
ha violado en repetidas ocasiones
la soberanía del Ecuador,
no solo con incursiones militares,
sino también con las fumigaciones
aéreas que han causado graves
daños en la salud, los alimentos
y la vida misma de ciudadanos ecuatorianos
que viven en la frontera.
El
Presidente Correa del Ecuador denunció la
violación de la soberanía
del país y rompió relaciones
con Colombia. Nada, absolutamente
nada, justificaba la acción
de Colombia. El Presidente Correa
tiene el respaldo de más
del 80% de la población
por su posición de defensa
de la dignidad y la soberanía. Por
su parte, el Presidente Uribe justificó el
bombardeo como su derecho a luchar
contra el terrorismo, sea donde
sea. Esto, como verán,
es similar a la posición
de Estados Unidos y de Israel de
atacar de manera “preventiva”:
en Palestina, en Irak, en Afganistán. Para
desviar la atención del
ataque, Uribe se ha lanzado a una
guerra mediática en la cual
se enreda cada vez más con
mentiras y manipulaciones.
En
Ecuador condenamos las violaciones
de derechos humanos, los secuestros,
los asesinatos llevados a cabo
por grupos irregulares, paramilitares
y por el propio ejército
colombiano. Creemos verdaderamente
en el diálogo para la construcción
de la paz, y en el caso de Colombia,
en la solución política
negociada al conflicto interno
que lleva ya más de cinco
décadas.
BASES
MILITARES: ESQUELETO DEL IMPERIO
Luego
de la incursión militar
colombiana, la Asamblea Constituyente
solicitó al gobierno ecuatoriano
una auditoria inmediata de la Base
de Manta y del Puesto de Operaciones
de Avanzada (FOL, por sus siglas
en inglés) en Manta, considerando
los insistentes rumores sobre la
participación de este reparto
militar estadounidense en los hechos
del primero de marzo.
Un
comunicado de la Coalición
No Bases destacó que las "actividades
que realizan los militares estadounidenses
desde Manta ponen en riesgo al
país. Las Fuerzas Armadas
del Ecuador tienen serias dudas
sobre la ayuda que pudieron proporcionar
los aviones Awac para los bombardeos
del primero de marzo en la frontera
con Colombia. Las Fuerzas Armadas
del Ecuador también se están
preguntando qué hacía
el avión HC130 que despegó de
Manta en la noche del bombardeo
y regresó al siguiente día." Todo
esto será motivo de investigación,
así como la denuncia del
gobierno ecuatoriano de la infiltración
de la CIA en los organismos de
inteligencia de Ecuador.
Recordemos
que militares estadounidenses se
instalaron en la Base de Manta
en 1999, luego que se cerró la
Base Howard en Panamá. En
complicidad con gobiernos entreguistas,
también instalaron FOLs
en Comalapa, El Salvador;
Reina Beatriz en Aruba; y, Hato
Rey en Curaçao. Según
el Departamento de Defensa de EEUU, “los
cuatro sitios juntos cubren un área
geográfica más grande
que la base aérea Howard...y
ofrecen una cobertura más
profunda…” Para
el ex comandante estadounidense
de la Base de Manta, Javier de
Lucca, “La base de Manta
es importante para el Plan Colombia.”
Pero desde la Base de Manta el ejército estadounidense no sólo supervisa el tráfico de droga, sino también controla la migración y provee información y soporte logístico para la guerra anti-guerrilla en Colombia.
Aunque la firma del acuerdo violó leyes nacionales, porque:
El congreso no conoció ni aprobó el mentado convenio.
El tribunal constitucional nunca emitió un informe sobre si el convenio estaba acorde con la normativa constitucional.
Al permitir la libre circulación de aeronaves, buques y otros vehiculaos estadounidenses, se estaba comprometiendo la soberanía Nacional.
Los privilegios de inmunidad legal y fiscal otorgadas a los Militares Estadounidenses acantonados en Manta, vulnera los principios de igualdad ante la ley.
Al renunciar a reclamos por daños provocados por el acantonamiento militar puso a los y las ecuatorianas en la indefensión:
éste fue presentado por el gobierno ecuatoriano como una oportunidad de desarrollo para Manta, puesto que aumentaría el empleo, atraería la inversión extranjera y el turismo y crearía una nueva estructura urbana.
Sin embargo, los impactos de la presencia del ejército extranjero son totalmente opuestos. El costo de vida ha aumentado, el número de trabajadoras sexuales y clubes nocturnos ha crecido, y las naves militares estadounidenses han llevado a cabo 45 acercamientos ilegales a barcos que estaban transportando migrantes ecuatorianos o que se encontraban en actividades de pesca. Se conoce del hundimiento o destrucción de por lo menos ocho barcos ecuatorianos en el período de 2001 a junio del 2005. No ha habido ningún castigo debido a que el personal estadounidense tiene inmunidad.
Las
bases cumplen labores de inteligencia,
espionaje y seguridad militar,
que incluyen objetivos económicos
y políticos: garantizar
los intereses comerciales y empresariales
norteamericanos, cooperar al “desarrollo”,
combatir el narcotráfico,
enfrentar la “subversión” y
el “terrorismo”, vigilar
las “democracias”,
preservar la hegemonía continental
de los EEUU.
Esto se complementa con las becas, maniobras conjuntas, la “capacitación” de militares latinoamericanos en la Escuela de las Américas, en fin, diferentes formas de afianzar la ideología de las fuerzas armadas de EEUU en las fuerzas armadas de América Latina.
Esto
es solo parte de lo que ocurre
a nivel mundial. La presencia de
bases militares extranjeras alrededor
del mundo ha cumplido más
de un siglo, desde la confiscación
de Puerto Rico, Guam y Hawaii en
1898 y la instalación de
la base de Guantánamo en
1903. Desde esa fecha, un complejo
y estructurado sistema de bases
militares, instalaciones de radar
y diferentes formas de militarización
extranjera se ha instalado en todo
el globo. Después de la
Segunda Guerra Mundial, toda Europa
quedó con instalaciones
militares estadounidenses: en Italia,
España y Alemania con la
presencia de más de 30 bases
estadounidenses; en Japón
y Okinawa cerca de 30 bases.
Actualmente
en Europa se pretende instalar
el escudo anti-misiles en la República
Checa y Polonia, para proteger
de “posibles ataques de misiles
balísticos intercontinentales”
a Europa y Estados Unidos. Este sistema
se está desarrollando también
con un sistema de radares instalados
en Alaska en coordinación
con los portaviones desplegados en
todo el mundo. La OTAN se ha pronunciado
sobre la necesidad de respaldar,
fortalecer y complementar el sistema
de defensa de los Estados Unidos. Y
lo llaman de “defensa”,
cuando todos sabemos que de verdad
es de “ataque”.
En
el mundo hay más de 1.000
bases militares, puestos de radares
y otras formas de presencia militar
estadounidense. Las bases militares
constituyen una fuerte red global
de control, sin las cuales no habría
sido posible conducir más
de 300 intervenciones militares
alrededor del mundo durante el
siglo veinte.
Es
importante destacar que para proteger
sus intereses e inversiones militares
y comerciales a nivel mundial,
el gobierno de Estados Unidos pretende
alcanzar el control político
global en base a dos estrategias:
la militarización global
y la globalización capitalista
neoliberal. Con esto, las
fuerzas militares del imperio actúan
como la “policía global”,
con el fin de mantener la seguridad
del mercado global.
La
presencia militar de Estados Unidos
se hace más evidente cuando
invade un país, como el
caso de Irak en 2003. Pero
también está presente
todos los días en las bases
militares extranjeras, los ejercicios
militares, las escuelas de entrenamiento
e incluso en las llamadas “operaciones
de paz”.
Estados
Unidos requiere tener acceso a
y controlar los recursos naturales
del mundo: petróleo, gas
natural, minerales, agua, recursos
forestales. Al mismo tiempo
busca proteger los intereses de
sus empresas transnacionales. Para
todo esto, cuenta también
con el control sobre organismos
internacionales: el G8, el Banco
Mundial, la Organización
Mundial del Comercio, el Fondo
Monetario Internacional, el Consejo
de Seguridad...en fin.
En
el fondo, todos estos organismos
están al servicio de las
grandes corporaciones transnacionales
que se configuran como un gobierno
planetario. En estos organismos,
los países del Norte definen
qué se debe hacer para proteger
los intereses económicos
de sus transnacionales. Los
poderosos impulsan un modelo de
acumulación que acapara
los mercados por medio de las fusiones,
adquisiciones, patentes...a costa
de los capitales nacionales de
menor tamaño. En muchos
casos, las acciones de las grandes
transnacionales aumentan su valor
sin producir riqueza real, que
se basa en la especulación
financiera. La globalización
neoliberal se mantiene debido a
la miseria de muchos, y por ello,
este modelo es insostenible. No
todos podemos vivir con el derroche
que se vive en algunos países
del Norte.
RED MUNDIAL NO BASES
Creemos que una forma de trabajar por la construcción de la paz es movilizarnos por la abolición de las bases militares extranjeras. Y en esta lucha, hemos tenido algunos triunfos. Vamos dando pasos hacia la paz, la vida, la soberanía y la dignidad.
En
Ecuador, la Asamblea Constituyente
aprobó el uno de abril de
2008, el artículo que declara
que: "El Ecuador es un territorio
de Paz. No se permite el establecimiento
de bases militares extranjeras
ni de instalaciones extranjeras
con propósitos militares.
No se puede ceder bases militares
nacionales a fuerzas armadas o
de seguridad extranjeras." A
esto se suma el compromiso del
Presidente Correa de no renovar
el Convenio para el uso de la Base
de Manta que vence en el año
2009.
Las
movilizaciones de las diferentes
organizaciones sociales, sobre
todo de las que defienden la soberanía,
la dignidad de los pueblos y promotores
de una cultura de paz, han despertado
interés social por conocer
que se esconde en realidad en la
base norteamericana. El rol que
los y las jóvenes hemos
tenido ha sido importante,
pues mediante actos simbólicos,
hemos llegado a la sensibilidad de
los y las ecuatorianas, nos hemos
enfrentado a los medios de comunicación,
en debates, foros y apoyando
investigaciones. Aun cuando han
cerrado sus puertas, los y las
jóvenes les hemos dejado
claro que estamos dispuestos
a entrar aunque sea por las ventanas.
Esto
constituye un triunfo no solo para
organizaciones como la Coalición
No Bases del Ecuador que han luchado
por este precepto constitucional,
sino para el movimiento mundial
por la abolición de las
bases militares extranjeras. Esto
también afecta, por
supuesto, la estrategia imperial
que busca ejercer control sobre
la región latinoamericana
y caribeña. Y ahora tenemos
que ver como nos movilizamos los
movimientos por la desmilitarización
para que no se instalen en ningún
lugar de nuestra América.
El
artículo aprobado por la
Asamblea Constituyente representa
un aliento y
esperanza para las personas y organizaciones
que luchan por la soberanía,
la
auto-determinación, la dignidad
y la vida en todos los países
del mundo. Hoy las organizaciones
de nuestro país celebran que
Ecuador es un territorio de paz y
que nunca más albergará militares
extranjeros en suelo ecuatoriano,
porque los ecuatorianos y ecuatorianas
estamos plenamente seguros de que
la paz de los pueblos no se negocia.
Hoy el movimiento mundial por la
paz, la desmilitarización
y la abolición de las bases
militares extranjeras tiene un motivo
de celebrar, junto a los ecuatorianos
y ecuatorianas, la posición
digna que permitirá construir
un mundo de equidad, justicia, paz
y solidaridad. Luego de que sea aprobada
la Constitución por la Asamblea
en el mes de julio, se realizará un
referéndum el que se ratificará la
nueva Constitución para seguir
trabajando en la construcción
del país que soñamos.
Precisamente
hace un año, en marzo de
2007, se formó en Ecuador
la Red Mundial por la Abolición
de las Bases Militares Extranjeras,
en una conferencia inaugural con
la presencia de más de 400
activistas de 40 países
que luchan contra la presencia
de las bases militares extranjeras
en sus países. Durante
la Conferencia, se destacaron los
impactos negativos de dichas bases
sobre la soberanía, la democracia,
la naturaleza y los derechos humanos,
especialmente de los pueblos indígenas
y de las mujeres y niñas.
El
objetivo de la Red Mundial No Bases
es desarrollar una estrategia global
y local para el cierre de todas
las bases militares extranjeras. Se
concluyó que si el imperio
es global, la resistencia también
tiene que ser también global. Y
esta red se inserta precisamente
en el movimiento por la justicia
global, que nos une aquí a
todos y todas. Estamos en proceso
ahora de consolidarnos como red,
pero también de articularnos
con otras redes y movimientos a
nivel mundial. Cerrar una base
es golpear la estrategia del imperio,
por eso nuestro llamado por la
abolición de las bases militares
extranjeras en el mundo.
La
Red No Bases se posiciona claramente
en el marco de los movimientos
que luchan por la justicia, la
paz, la auto-determinación
de los pueblos y la sustentabilidad
ecológica. Reconoce,
además, que las bases militares
extranjeras constituyen instrumentos
de guerra que profundizan la militarización,
el colonialismo, la estrategia
imperial, el patriarcado y el racismo.
La
Red trabaja en campañas
locales y regionales para exigir
la abolición de las bases
militares extranjeras y toda infraestructura
utilizada para las guerras de agresión,
lo cual incluye operaciones militares,
maniobras, entrenamientos, ejercicios,
acuerdos, armas espaciales, laboratorios
militares y otras formas de intervención
militar. Esto implica cuestionar
el militarismo y el eje de construcción
de ese sistema de bases, es decir
el imperio estadounidense. La
Red denuncia la responsabilidad
primordial de Estados Unidos en
la proliferación de dichas
bases militares, al tiempo de reconocer
también el rol de la Organización
del Tratado del Atlántico
Norte, OTAN, la Unión Europea
y otros países.
La
Red exige que en cada lugar donde
existe o existió una base
se realice la limpieza de la contaminación
ambiental; se termine con la inmunidad
legal y otros privilegios del personal
militar extranjero. Se exige la
restauración integral y
la compensación justa y
plena por los daños sociales
y ambientales causados por la presencia
de estas bases.
¿QUÉ
PUEDE HACER LA ONU?
Y
ante este panorama, nos preguntamos ¿Qué papel
cumplen organismos como las Naciones
Unidas?
Creemos
que la ONU se enfrenta a una pregunta
de fondo: ¿cómo actuar
frente a las guerras preventivas
que impone Estados Unidos y que
pretende imponer el gobierno de
Uribe? Hasta ahora se ha
mostrado ineficaz, sin duda.
¿Cómo
democratizar la ONU, si los miembros
permanentes del Consejo de Seguridad
son quienes producen el mayor número
de armas?
¿Con
quién se cuenta en la ONU
para lograr un Tratado para la
Abolición de las Bases Militares
Extranjeras?
Creemos
que las respuestas a estas preguntas
se encuentran en el marco del respeto
entre naciones y entre pueblos. Los
pueblos y gobiernos tienen que
trabajar para lograr un cambio
profundo que lleve a una verdadera
democratización de las instituciones
internacionales. Esto requiere,
sin duda, un encuentro permanente
con y el aporte de los movimientos
sociales y la sociedad civil.
Es
necesario promover procesos que
permitan una verdadera distribución
de la riqueza a nivel mundial,
en un mundo en el que se respete
las diversidades culturales, los
derechos humanos, el derecho al
desarrollo, la equidad de género,
los derechos de los pueblos indígenas
y afro-descendientes.
Consideramos
también importante fortalecer
los procesos regionales, lo cual
permitirá
mayor autonomía y dependencia,
al tiempo de establecer relaciones
horizontales entre los pueblos. Los
polos regionales que se encuentran
en organismos internacionales tendrán
así mayor poder de negociación
si actúan unidos, antes que
como naciones aisladas, lo cual debilita
nuestra acción.
Estos
son algunos de nuestros aportes
para las discusiones de este encuentro.
Nos
despedimos afirmando que estamos
aquí con todo nuestro
compromiso para seguir en la lucha
por la justicia global, para que
todos y todas tengamos una vida
con dignidad, justicia, esperanza
y mucha alegría.
Por
la participación y la soberanía…
No
mas bases ni más presencia
militar extranjera en los países
soberanos,
Porque la
paz, la soberanía y la dignidad
de los pueblos no son negociables
Sinceridad.
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