DECLARACIÓN
DE LAS MUJERES DE LA REGIÓN
LATINOAMERICANA Y CARIBEÑA,
CON OCASIÓN DE LA CELEBRACIÓN
DE LA COMISIÓN DE LA CONDICIÓN
JURÍDICA Y SOCIAL DE LA MUJER
(UNCSW) EN SU 50º PERÍODO
DE SESIONES
Nosotras,
las mujeres latinoamericanas y caribeñas,
reunidas en la Comisión de la
Condición Jurídica y
Social de la Mujer, en su 50º período
de sesiones, que ha tenido lugar entre
el 27 de febrero y el 10 de marzo de
2006 en Nueva York:
Denunciamos y repudiamos todas las formas de violencia contra las mujeres y
las niñas en América Latina y el Caribe, incluyendo, entre otras,
el tráfico de mujeres y niñas, la violencia intrafamiliar, la
violencia sexual, la violencia económica, así como la violencia
ejercida contra las mujeres migrantes y desplazadas, contra las mujeres indígenas
y afrodescendientes, el feminicidio –especialmente en Ciudad Juárez
y Guatemala- y la creciente prostitución de niñas y mujeres alrededor
de las bases militares extranjeras. En consecuencia, exigimos a los Gobiernos
la puesta en práctica de políticas y mecanismos públicos
para eliminar todas estas formas de violencia contra las mujeres.
Repudiamos la injerencia extranjera en países de América Latina
y el Caribe. Así mismo, rechazamos la existencia de bases militares
en nuestra región y la creciente militarización, que se concreta
en un aumento de los gastos armamentísticos en detrimento de las políticas
públicas destinadas a aliviar la pobreza de nuestras gentes. De igual
modo, denunciamos la creación de nuevas instalaciones militares, como
la base de Manta en Ecuador y la situada en la Triple Frontera. Como mujeres,
creadoras y defensoras de la vida, condenamos la muerte de nuestros hijos en
guerras que destruyen las riquezas de los pueblos en todos los rincones del
planeta.
Denunciamos que el VIH/ Sida afecta cada vez más a las mujeres de todas
las edades, especialmente en el Caribe, lo que ha ocasionado un aumento dramático
de la orfandad. Teniendo presente que las mujeres jóvenes son las más
vulnerables, entendemos que es fundamental respetar las recomendaciones del
Programa de Acción de El Cairo (ICPD), la Plataforma de Acción
de Beijing, la CEDAW y la Declaración de Compromisos sobre VIH/Sida.
Recordamos que los derechos sexuales y reproductivos son derechos humanos básicos,
por lo que deben estar contemplados en todos los planes, programas y políticas
públicas de los países y en los documentos emanados de las Naciones
Unidas.
Solicitamos que la reforma de la ONU respete los mecanismos existentes destinados
al avance de la mujer. De hecho, denunciamos los intentos encaminados a desconocer
los derechos ya alcanzados por las mujeres. En nuestra región, estos
ataques se han visto alentados por la intervención ilegítima
de países extranjeros durante los últimos quince años.
Igualmente, reafirmamos enfáticamente la plena vigencia y potencialidad
de la Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing.
Exigimos a los Gobiernos de la región que el debido respeto a los derechos
humanos se vea reflejado en los presupuestos nacionales, mediante la asignación
de fondos adecuados para educación, empleo y salud a favor de las niñas
y mujeres.
Por último, constatamos, con profunda preocupación, la escasa
participación de mujeres de América Latina y el Caribe en esta
Sesión del CSW, ocasionada por la falta de acceso a fondos que lo promuevan.
Por otro lado, a fin de asegurar la plena participación de las mujeres
de nuestra región, exigimos el incremento de traducción simultánea
al español, especialmente en las reuniones paralelas. |