| Quito,
1 de octubre de 2007
Ecuador: Acuerdo País asegura
mayoría en Asamblea
Eduardo Tamayo G.
ALAI AMLATINA, 01/10/07, Quito.-
Tras el contundente triunfo alcanzado
por Acuerdo País en las elecciones
de ayer (30 de septiembre) que le permitirá contar
con una cómoda mayoría
en la próxima Asamblea Constituyente,
el Presidente Rafael Correa anunció que
dialogará “con todos los
grupos que sinceramente buscan el bienestar
del país”.
Correa señaló a los
corresponsales de la prensa extranjera
que “ahora que hay un equilibrio
de fuerzas” se
sentará a conversar con la banca
en función de bajar las tasas
de interés y con los empleadores
para que puedan hacer negocios pero para “decirles
claramente se acabó la explotación
laboral, se acabó esa
alcahuetería llamada terciarización
o esa explotación llamada trabajo
por horas”.
El
Presidente, igualmente, se mostró muy
crítico con la propuesta de la
Confederación de Nacionalidades
Indígenas del Ecuador, CONAIE,
de instalar la Asamblea Nacional de
los Pueblos del Ecuador en la ciudad
de Montecristi, sede de la Asamblea
Constituyente.
Luego
de señalar que el movimiento
indígena ha cometido errores y
que la CONAIE no es la única organización
indígena, acusó a la dirigencia
de tener “una visión demasiado
etnocéntrica , excluyente”. “Bienvenida
su propuesta pero cuidado que se quieren
imponer sobre las grandes mayorías,
dentro de las grandes mayorías
también están indígenas,
porque han perdido gran cantidad, capacidad
de representación
(…..) una asamblea paralela indígena
nos parece un completo absurdo, totalmente
fuera de lugar, si quieren hacer veeduría
ciudadanía
qué mayor veeduría la que
ha sido elegida por los ciudadanos, pero
en todo caso, si quieren hacer veeduría
ciudadana maravilloso que concerten con
el resto de la sociedad”, señaló Correa.
Los resultados
Según el conteo rápido
de votos reales realizado por Participación
Ciudadana, Acuerdo País contaría
con 71 escaños, de las cuales
15 son nacionales y 56 provinciales.
El total de Asambleístas es de
ciento treinta, incluyendo a 6 representes
por los migrantes, cuyos resultados aún
no se conocen. El conteo de Participación
Ciudadana tiene un carácter extraoficial.
En unos 10 días
el Tribunal Supremo Electoral dará a
conocer los resultados oficiales, cuya
tabulación
reviste una gran complejidad dada la
gran cantidad de candidatos que participaron
en las contienda.
El
segundo lugar en la Asamblea ocuparía
el Partido Sociedad Patriótica
(PSP) que dirige el expresidente Lucio
Gutiérrez y su hermano Gilmar
(7,1% de los votos), el PRIAN del magnate
bananero Alvaro Noboa (6.7%), el Partido
Social Cristiano (4.2%), de acuerdo
a participación Ciudadana.
Con porcentajes menores, estarán
representados en la Asamblea, el Movimiento
Popular Democrático, Red Ética
y de Democracia, movimiento UNO, entre
otros.
La derecha, en general, ha salido
golpeada en esta contienda, habiéndose
frustrados sus planes de boicotear la
Asamblea. En la provincia del Guayas,
la más poblada del
Ecuador, se perfila un retroceso significativo
del Partido Social Cristiano que ha controlado
por muchos años
tanto la Alcaldía de Guayaquil
como la prefectura del Guayas, habiendo
ganado Acuerdo País que alcanzaría
8 de los 16 curules. El partido de gobierno,
por otro lado, desplazó a
la Izquierda Democrática, de tendencia
social demócrata, de ciudades
como Quito y Cuenca y de provincias de
gran población como Pichincha
y Azuay.
A la tendencia de izquierda tampoco
le fue bien en estas elecciones. El
recientemente creado Polo Democrático,
que agrupa a los sindicatos petroleros
y otras organizaciones sociales, al parecer
no logrará estar
representado en la Asamblea. Pachakutik
tendría una escasa representación
(dos o tres asambleístas)
habiendo perdido terreno en provincias
de fuerte composición indígena
como Cotopaxi, Bolívar o Chimborazo.
El que saldrá bien librado en
esta tendencia es el Movimiento Popular
Democrático
que alcanzaría entre 3 y 7 asambleístas
gracias a su campaña que “prometía
ratificar a Correa y disolver el Congreso”.
La tarea fundamental de la Asamblea
Constituyente, que se instalará a
fines de octubre, será la
elaboración de una nueva Constitución
que sustituya a la que actualmente está vigente
y fue aprobada en 1997/1998. Si bien
esta última, reconoció algunos
derechos sociales, introdujo normas para
aplicar el modelo neoliberal y la privatización
de áreas
estratégicas y bienes esenciales,
estableciendo, además, el marco
legal para la entrega de los recursos
naturales a las transnacionales y el
reparto de las instituciones del Estado
como botín
político.
Como se trata de una Asamblea de
plenos poderes, el partido de gobierno
propone que disuelva el actual Congreso,
cuyos niveles de aceptación popular
son sumamente bajos.
En sustitución del parlamento,
el presidente Correa sugiere que la Asamblea
nombre una comisión
legislativa que se encargue de aprobar,
entre otras, las leyes orgánicas
claves en temas sociales, económicos,
institucionales, tributarios, etc. que
complementaría y darían
viabilidad a la nueva Constitución.
Esta comisión duraría el
tiempo que dure la Asamblea. Los nuevos
parlamentarios se elegirían después
de la consulta popular que deberá convocarse
para aprobar la nueva Constitución.
Dado que Acuerdo País contará con
la mayoría absoluta para tomar
decisiones, la suerte del Congreso parece
estar echada. El asambleísta nacional
electo por Acuerdo País, Alberto
Acosta dijo que el Congreso “tiene
que entrar al menos en receso y sobre
eso esperamos simplemente la comprensión
de los señores diputados, que
deberían
ellos mismos, por dignidad, establecer
algún mecanismo para no generar
más confrontaciones en el país”.
Algunas propuestas
Alberto Acosta, señaló que
primera vez en mucho tiempo en la historia
ecuatoriana un solo movimiento logra
un reconocimiento nacional. “Estamos
representados en todas las regiones del
país y mayoritariamente, yo
creo que esa es una señal de unidad
nacional y de voluntad de cambio”,
agregó.
Acosta,
que ha sido postulado para ocupar la
Presidencia de la Asamblea, se refirió a algunos de los
ejes que impulsará su movimiento
en la Asamblea.
“Planteamos una revolución
económica, señaló,
en la que hemos dicho con claridad, queremos
propietarios no monopolistas, vamos a
combatir a los monopolios y a las prácticas
oligopólicas, vamos a controlar
el mercado, queremos también una
sociedad de productores no de especuladores
(…)
queremos recuperar espacios de soberanía
para nuestra política económica:
la soberanía alimentaría,
la soberanía energética,
la soberanía ecológica
que es fundamental, recuerden que aquel
país que pierde el control
de su naturaleza, pierde el control de
su economía y pierde el control
de su política.
“Hemos hablado también
de una revolución social, vamos
a combatir frontalmente, la inequidad,
la miseria y la pobreza, educación
y salud gratuitas y de primerísima
calidad, son derechos humanos que habrá que
plasmarlos en la Constitución
y en la práctica de los futuros
gobiernos.
“Queremos combatir el racismo,
como queremos combatir el hecho de que
existe en nuestro país el
machismo, queremos una sociedad con equidades,
porque ese es el camino para fortalecer
la democracia y la base para el desarrollo.
“También hablamos de
una revolución ética, somos
claramente frontales al respecto, vamos
a combatir toda forma de corrupción,
entendida esta como abuso del poder.
Haremos todos los esfuerzos para que
las sanciones sean ejemplarizadoras para
que no haya impunidad, para quienes han
robado los recursos del Estado”.
De
otro lado, el vicepresidente de la
República,
Lenin Moreno, se refirió a la
necesidad de que la Asamblea Constituyente
adopte leyes para brindar seguridad jurídica
a un millón
600 ecuatorianos que sufren de discapacidad.
Moreno, quien quedó inválido
a raíz de un asalto y se desplaza
en una silla de ruedas, señaló que
aún antes
de que se instale la Asamblea, el gobierno
ha destinado un elevado presupuesto de “ayudas
técnicas que les permitan
equiparar sus oportunidades”.
La cineasta Tania Hermida, que de
acuerdo a los resultados extraoficiales,
habría sido electa asambleísta
nacional por Acuerdo País, dijo
que irá a la Asamblea a colocar
el tema de los derechos culturales como
derechos humanos. “Ese es un tema
que todavía no se ha colocado
en el tapete político del Ecuador
y ahora es cuando lo podemos poner en
el debate: el tema de la política
cultural como una política de
Estado, que apunta a tener una población
con capacidad para crear sus propios
referentes simbólicos,
también
muy vinculado al tema de los medios de
comunicación, es decir, recuperar
la soberanía
simbólica del país, recuperar
el espacio simbólico, recuperar
el espacio de producción y reproducción
de referentes culturales”.
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