| PRESENTACION
DE QUÉBEC
Imperialismo,
militarización
y globalización neoliberal:
impactos y resistencias
Presentación de Helga
Serrano, integrante de la Red Mundial
No Bases, Coalición No Bases
Ecuador y ACJ/YMCA Ecuador
Foro
Social Québec: "Québec - Amériques: quelles
solidarités"
24 de agosto de 2007
Amigos
y amigas, compañeros y
compañeras,
Bonsoir,
je vous remercie pour votre invitation à Montréal,
et je suis vraiment heureusse d' être
içi, avec vous c'est après-midi,
ou ce soir, je sais pas.
Les
traigo un abrazo y un saludo solidario
de Ecuador, de la ACJ-YMCA de Ecuador,
de la Coalición No Bases Ecuador
y de la Red Mundial No Bases. Estamos
aquí hoy con muchos sombreros,
pero con un solo corazón que nos
une en la solidaridad. Estoy de
verdad muy contenta de estar en Montreal,
y particularmente en el Foro Social Québec,
donde se construyen propuestas y solidaridades.
Quisiera
yo compartir con ustedes en este panel
cuatro puntos, y desde ya agradezco
a los y las intérpretes
que posibilitan este encuentro entre
nuestras culturas.
El primer punto se refiere
a la estrategia de dominación
imperialista que se fundamenta en el
militarismo y la globalización
económica neoliberal.
En el segundo punto abordaré las
luchas de resistencia contra el militarismo
y el TLC.
En el tercer punto hablaremos
de otras luchas y resistencias que tenemos
en Ecuador, especialmente con relación
a las mineras canadienses que están
operando en nuestro país.
Y, cuarto, veremos qué solidaridad,
quelles solidarités, podemos seguir
impulsando entre nuestros pueblos.
- DOMINACIÓN IMPERIALISTA:
MILITARIZACIÓN Y GLOBALIZACIÓN
NEOLIBERAL
Para
comenzar, es importante destacar que
para proteger sus intereses e inversiones
militares y comerciales a nivel mundial,
Estados Unidos pretende alcanzar el
control político global en base a dos estrategias: la
militarización global y la globalización
capitalista neoliberal. Con esto,
las fuerzas militares del imperio actúan
como la "policía global", con
el fin de mantener la seguridad del mercado
global. Entonces, está claro
que por un lado busca mantener el control
y la supremacía militar, y por
otro el control de los mercados
y de los recursos.
La
presencia militar de Estados Unidos
se hace más evidente cuando invade
un país, como el caso de Irak
en 2003. Pero también
está presente todos los días
en las bases militares extranjeras, los
ejercicios militares, las escuelas de
entrenamiento e incluso en las llamadas "operaciones
de paz".
En la última década, Estados Unidos consolidó su sistema
de bases militares en un nuevo sistema global imperial. Según
datos del Pentágono, hay más de 735 bases militares estadounidenses
en 130 países. Esto constituye una estrategia global de expansión
y control de naciones, recursos naturales y seres humanos. Si incluimos
los llamados acuerdos de cooperación firmados con países como
Ecuador en el caso de la Base ecuatoriana de Manta, el imperio militar contaría
con más de 1000 bases estadounidenses en otros países (Chalmers
Johnson).
Las bases extranjeras tienen cinco misiones:
mantener la supremacía
militar absoluta en el mundo
interferir
comunicaciones
intentar controlar el mayor
número posible de fuentes petroleras
dar
trabajo e ingresos al complejo industrial
militar
asegurar que los militares
y sus familias vivan cómodamente.
Además de las bases militares
y otras formas de presencia militar,
Estados Unidos cuenta con la Organización
del Tratado del Atlántico Norte,
OTAN, que incluye a los países
de Europa.
Estados
Unidos requiere tener acceso a y controlar
los recursos naturales del mundo: petróleo, gas natural,
mineras, agua, recursos forestales. Al
mismo tiempo busca proteger los intereses
de sus empresas transnacionales.
Para
todo esto, cuenta también
con el control sobre organismos internacionales:
el G8, el Banco Mundial, la Organización
Mundial del Comercio, el Fondo Monetario
Internacional, el Consejo de Seguridad...en
fin.
En
el fondo, todo esto estos organismos
están al servicio de las grandes
corporaciones transnacionales que se
configuran como un gobierno planetario. En
estos organismos, los países del
Norte definen qué se debe hacer
para proteger los intereses económicos
de sus transnacionales. Los poderosos
han dividido al mundo en un mapa económico,
impulsando un modelo de acumulación
que acapara los mercados por medio de
las fusiones, adquisiciones, patentes...a
costa de los capitales nacionales de
menor tamaño. En muchos
casos, las acciones de las grandes transnacionales
aumentan su valor sin producir riqueza
real, que se basa en la especulación
financiera. La globalización neoliberal
se mantiene debido a la miseria de muchos,
y por ello, este modelo es insostenible. No
todos podemos vivir con el derroche que
se vive en algunos países del
Norte.
¿ Qué pasa
en América Latina y el Caribe?
Ahora
veamos qué pasa en América
Latina y el Caribe. Si recordamos la
intervención de Estados Unidos
en la región no podemos dejar
de mencionar los 75.000 muertos en la
guerra de El Salvador, los 200.000
muertos en el Guatemala, cuyos gobiernos
recibieron apoyo de Estados Unidos. Igualmente
invadió Panamá, utilizó Vieques
en Puerto Rico para hacer pruebas con
uranio empobrecido y en Panamá realizó experimentos
con armas químicas. Ahora vemos
como utiliza la base en Guantánamo
en Cuba para convertirla en una cárcel
donde no hay ley ni justicia.
Vemos,
entonces, que para mantener su hegemonía en la región, la
estrategia del gobierno de Estados Unidos
establece nexos económicos, políticos
y militares como mecanismos de control. A
nivel económico, Estados Unidos
busca nuevos mercados para sus compañías
transnacionales a través de la
firma de los Tratados de Libre Comercio,
o TLCs. Esto hace realmente imposible
cualquier desarrollo en nuestros países. A
nivel político, Estados Unidos
requiere compromisos de las élites
locales, y estos se le complica con los
nuevos gobiernos que tenemos en América
Latina como Evo Morales en Bolivia, Rafael
Correa en Ecuador y Hugo Chávez
en Venezuela. .
Los
proyectos de áreas de libre
comercio se complementan con el Esquema
de Seguridad Cooperativa Hemisférica,
que busca que los ejércitos de
América Latina adopten como prioritaria
la lucha contra las drogas y el terror. Así,
los temas de la agenda de Estados Unidos
se convierten en prioritarios para la
región, cuando en realidad nuestros
problemas son la deuda externa, la desigual
distribución de la riqueza y las
inequidades.
En
América Latina
y el Caribe, Estados Unidos mantiene
una compleja red de instalaciones militares
y operaciones, que incluyen:
17
sitios con instalaciones de radar,
principalmente en Colombia y Perú
2 bases militares, una
en Guantánamo en Cuba y la otra
en Soto Cano/Palmerola en Honduras; y
4 Puestos de Seguridad
Cooperativa (Cooperative Security Locations)
en Comalapa, El Salvador; Reina Beatriz
en Araba; Hato Rey en Curazao; y Manta
en Ecuador. Tres Esquinas en Colombia
juega un papel fundamental en la implementación
del Plan Colombia
La
estrategia militar de Estados Unidos
se controla desde el Comando Sur con
base en Key West, Florida. Según
el investigador uruguayo Raúl
Zibechi "algunos analistas consideran
que el Comando Sur se ha convertido en
el principal interlocutor de los gobiernos
latinoamericanos y en el articulador
de la política exterior y de defensa
de Estados Unidos en la región. El
Comando Sur tiene más empleados
trabajando sobre América Latina
que la suma de los Departamentos de Estado,
Agricultura, Comercio, Tesoro y Defensa."
Esta
presencia militar directa en la región se incrementó desde
el cierre de la Base Howard en Panamá en
1999. Luego de esto, Estados Unidos
instaló cuatro Centros Cooperativos
de Avanzada, hoy conocidos como Puestos
de Seguridad Cooperativa, que en realidad
son bases militares, con el pretexto
de la lucha contra las drogas. Pero
esto tiene objetivos más allá,
que incluyen la migración y el
terrorismo.
Mediante
las bases militares, Estados Unidos
controla también las actividades
de la guerrilla. En Colombia cuenta con
1600 efectivos entre tropas y contratistas
privados que despliegan actividades en
el marco del Plan Colombia. Este Plan
se puso en marcha principalmente en los
departamentos amazónicos de Caquetá y
Putumayo y el de Nariño en el
Sur, en la frontera con Ecuador. Desde
1999, las agencias estadounidenses comparten
inteligencia en "tiempo real" con las
Fuerzas Armadas de Colombia. Otro componente
fundamental del Plan Colombia se refiere
a las aspersiones con glifosato que se
han realizado en Colombia y en las áreas
de la frontera con Ecuador. Estas
aspersiones afectan todo: los huertos
familiares, los cultivos, el agua y el
ambiente, y, sobre todo, la salud y vida
de los pobladores, niños y niñas
inocentes. Desde febrero de este
año se suspendieron las aspersiones
por exigencia del gobierno ecuatoriano,
que presentará una demanda en
el Tribunal de la Haya para que se compense
a los pobladores afectados.
En
1999, Estados Unidos firmó un
convenio con Ecuador para el uso de la
Base de Manta hasta el 2009. Esto
se constituyó en un enclave ilegal
e ilegítimo de militares estadounidenses
que gozan de inmunidad y cuyas acciones
vulneran la soberanía nacional.
El propio ex-comandante del Puesto de
Avanzada de Operaciones de Estados Unidos
en la Base de Manta, Javier Delucca,
declaró; "La Base de Manta es
muy importante dentro del Plan Colombia. Estamos
muy bien ubicados para operar en esta área."
Después de siete años
de actividades de la Base de Manta se
ha comprobado que las principales actividades
de los militares estadounidenses están
encaminadas al control migratorio y al
apoyo logístico de la guerra en
Colombia. Desde la instalación
de la Base de Manta, se han develado
algunos conflictos: aumento de
trabajadoras sexuales, desalojo a familias
campesinas, el hundimiento de barcos
pesqueros, la interdicción de
buques con migrantes, las limitaciones
a las faenas de pesca por razones de "seguridad" y
el riesgo para los poblaciones cercanas
a los polígonos de tiro.
Esto
es solo un espejo de lo que ha ocurrido
en otros países donde
se han instalado bases militares estadounidenses. Allí se
evidencian problemas en relación
a la soberanía, la democracia,
el desplazamiento de poblaciones indígenas,
los peligros ambientales, la afectación
a la salud, el crimen y la impunidad,
los delitos sexuales y la prostitución
Libre
comercio, ¿para quien?
Quisiera
también referirme brevemente
a la otra pata de la estrategia imperial
que tiene que ver con los tratados de
libre comercio, impulsados al fracasar
el intento de formar el Área de
Libre Comercio de las Américas,
ALCA, gracias a la resistencia de los
pueblos y las solidaridades. Con el ALCA,
Estados Unidos intentaba mantener la
hegemonía económica. Así lo
expresó Colin Powel, ex-Secretario
de Estado: "Nuestro objetivo con el ALCA
es garantizar para las empresas norteamericanas,
el control del territorio que va desde
el polo Ártico hasta la Antártida
y el libre acceso sin ningún obstáculo
o dificultad, a nuestros productos, servicios,
tecnología y capital en el hemisferio."
Para
entender lo que se pretende ahora con
los TLCs, es importante reconocer que
la globalización neoliberal
que estamos viviendo depende de la desregulación
progresiva de los mercados, aún
a costa de la soberanía de los
pueblos. Esta globalización
tiene dobles estándares: mientras
a los países del mundo mayoritario,
o del llamado Sur, nos aplican la receta
de la liberalización económica,
los países del Norte se reservan
para sí las políticas de
subsidios agrícolas, la intervención
del Estado en auxilio de las grandes
empresas, y la práctica del dumping,
entre otros.
En
el caso de América Latina
y el Caribe, los términos de intercambio
se han deteriorado. No es que estamos
exportando más ni que hemos mejorado
las condiciones de vida. Nos han vendido
un cuento que no es verdad. Porque
por más que "abramos los mercados",
vemos que no mejora la educación,
ni la salud, ni hemos dejado de tener
pobreza. La globalización
neoliberal no ha sido una respuesta a
las necesidades de nuestra región.
Estados
Unidos buscó firmar un
TLC con Perú, Colombia y Ecuador,
en una negociación conjunta. Claro
que de negociación no había
nada, o casi nada, por cuanto el TLC
ya tiene un modelo que se repite en las
conversaciones con cada país. En
Ecuador, el gobierno de Gutierrez y luego
Palacio, conjuntamente con los
empresarios, trataron de vender la idea
de que se trataba de una negociación
entre iguales. Esto es absolutamente
falso, porque solo tenía ventaja
para las transnacionales estadounidenses
que se beneficiarían por doble:
recibirían todas
las ventajas de ser tratados como capital
nacional, y
no podrían ser vigiladas
desde el Estado nacional ni sometidas
a una jurisdicción nacional en
caso de conflictos.
Los
TLC son instrumentos políticos.
Así lo ha manifestado el propio
Robert Zoellick, ex Secretario de Comercio
de EEUU: "los tratados comerciales
pueden ser más útiles que
el FMI para conseguir que los países
en desarrollo hagan reformas." Y
estas reformas, ¿qué implican? Pues,
más de lo mismo:
privatizaciones de la salud,
educación, agua, electricidad
etc.
programas de ajuste para
dedicar menos recursos a la inversión
social y más para el pago de la
deuda
apertura de la economía
aceptación de la
pérdida de soberanía en
los litigios entre transnacionales y
los Estados. Y aquí van
dos ejemplos: En México,
el Estado pagó una millonaria
indemnización a una empresa que
quiso convertir al pueblo de San Luis
de Potosí en un depósito
de materiales radioactivos. Y
el otro es aquí en Canada, cuando
la empresa Ethyl Corp. de Virginia obligó al
gobierno canadiense a renunciar a la
legislación que prohibía
la venta transfronteriza de su producto
MMT, un aditivo para gasolina prohibido
en muchos países.
aceptación de la
forma de entender la propiedad intelectual
por EEUU en detrimento de la propiedad
ancestral de los pueblos indígenas
compromiso de participar
en la denominada "guerra contra el terror"
De
esta manera, las políticas
públicas NO se definen en función
de lo que requería la población
del Ecuador, sino de las necesidades
de Estados Unidos, mejor dicho, de sus
empresas. Dentro de un TLC, no
es posibledefender la producción
local, porque se considera "proteccionismo",
ni los medicamentos genericos, aunque
la gente se muera por falta de dinero
para medicinas. La "propiedad intelectual" està por
sobre el derecho a la salud.
Entonces,
con el TLC se jugaba la suerte de nuestro
país, su soberanía,
el futuro de millones de campesinos,
de las políticas de salud, de
seguridad social, de educación,
de reconocimiento a la sabiduría
ancestral. La firma del TLC con Estados
Unidos implicaba ir contra los preceptos
constitucionales y las leyes de nuestro
país. Finalmente, el TLC
no se firmò con Ecuador debido
a la fuerte resistencia, especialmente
de la CONAIE, la caducidad del contrato
con la petrolera estadounidense OXY por
incumplimientos legales y el triunfo
de Correa como Presidente.
2. RESISTENCIAS A
LA MILITARIZACION Y TLCs
Ahora
vamos a hablar de las resistencias.
Para enfrentar la creciente militarización,
en Manta en marzo de 2007 se formó la
Red Mundial por la Abolición de
la Bases Militares Extranjeras, con el
fin de desarrollar una estrategia global
y local para el cierre de todas las bases
militares extranjeras. Se concluyó que
si el imperio es global, la resistencia
también tiene que ser global. Y
esta red se inserta precisamente en el
movimiento por la justicia global, que
nos une aquí a todos y todas.
Estamos en proceso ahora de consolidarnos
como red, pero también de articularnos
con otras redes y movimientos a nivel
mundial. Cerrar una base es golpear la
estrategia del imperio, por eso nuestro
llamado por la abolición de las
bases militares extranjeras en el mundo.
La
base ideológica y política
de la Red No Bases, afirmada en la Declaración
Final, constituye un elemento central
y unificador que permitirá a la
Red avanzar firmemente en su construcción.
La Red No Bases se posiciona claramente
en el marco de los movimientos que luchan
por la justicia, la paz, la auto-determinación
de los pueblos y la sustentabilidad ecológica. Reconoce,
además, que las bases militares
extranjeras constituyen instrumentos
de guerra que profundizan la militarización,
el colonialismo, la estrategia imperial,
el patriarcado y el racismo.
La
Red afirma que las bases militares
extranjeras y la infraestructura utilizada
para guerras de agresión, violan
los derechos humanos, oprimen a los pueblos,
particularmente a los pueblos indígenas,
los afro-descendientes, las mujeres,
las niñas y niños, y destruyen
las comunidades y el medio ambiente.
Por estas razones, la Red exige
la abolición de todas las bases
militares extranjeras. Y esto implica
cuestionar el militarismo y el eje de
construcción de ese sistema de
bases, es decir el imperio estadounidense. La
Red denuncia la responsabilidad primordial
de Estados Unidos en la proliferación
de las bases militares extranjeras, al
tiempo de reconocer también el
rol de la Organización del Tratado
del Atlántico Norte, OTAN, la
Unión Europea y otros países.
En
América Latina existen también
varias resistencias:
- CADA:
enfoque salida de las tropas extranjeras
de Haití.
- Foro
Social de la Triple Frontera: lucha
contra la instalación
de fuerzas militares en la frontera
entre Paraguay, Brasil y Argentina,
donde existen ricos yacimientos y corrientes
de agua.
- SOA
Watch: para que los gobiernos no
envíen a sus soldados a "capacitarse" en
Fort Benning, Georgia, en lo que antes
se conocía como la Escuela de
las Américas, donde se enseñaba
a torturar y violar los derechos humanos.
- Guantánamo, ha habido una
reacción mundial para denunciar
la tortura y la violación de
derechos humanos en esta base convertida
en una cárcel. Muchas
voces dicen: Shut down Guantánamo!
- Coalición No Bases en Ecuador: exige
la no renovación del convenio
con Estados Unidos para el uso de la
Base de Manta, lo cual estamos hasta
ahora logrando. Sin duda, fue muy importante
la realización de la Conferencia
Mundial por la Abolición de
las Bases Militares Extranjeras este
año. El Presidente Correa
ha asumido el comrpomiso de no renovar
el convenio que vencen el 2009. Ahora
estamos exigiendo que en la nueva Constitución
conste que "Ecuador es un territorio
de paz y que no albergará tropas
extranjeras."
- ASC:
La Alianza Social Continental desarrolló la campaña
No ALCA e importantes movilizaciones
en el Continente
- Foro
Social Mundial y Foro Social Américas:
fueron importante espacios para realizar
varios encuentros de redes para planificar
acciones conjuntas frente a los TLC.
Pero
además de las protestas,
desde los sectores progresistas se desarrollaron
varias propuestas que se refieren sobre
todo a la integración regional
de los pueblos. Tambièn
hay iniciativas para fortalecer a la
Comunidad Andina de Naciones y otros
organismos regionales como el MERCOSUR. Con
la llegada de Presidentes que buscan
un desarrollo más autónomo
en el cual se puedan enfrentar las desigualdades,
también se está impulsando
la Alternativa Bolivariana de las Américas,
el Banco del Sur como una alternativa al
Banco Mundial, y la Unión de Naciones
Sudamericanas, UNASUR, cuya sede será en
la Mitad del Mundo, a 11 kilómetros
de Quito.
- OTRAS RESISTENCIAS Y LUCHAS:
MINERAS CANADIENSES
Para
entrar en el tercer punto de otras
resistencias, quiero primero contarles
algo de Ecuador: tiene una población
de 13 millones de personas, muy trabajadoras.
Y es un pueblo muy solidario. Cuando
no hay trabajo, migran a otros países
para asegurar los ingresos para sus familias. De
allí que las remesas que envían
los migrantes al Ecuador constituyen
el segundo rubro de ingresos para el
país, luego del petróleo.
Ecuador
tiene 14 nacionalidades indígenas,
diversidad de culturas y 12 idiomas,
además del castellano. Ecuador
es un país megadiverso, que
alberga miles de aves, plantas y reservas
de agua dulce impresionantes. Es este
paìs maravilloso el que estamos
defiendiendo y protegiendo contra la
codicia de las transnacionales.
Pero
Ecuador es también un país
de inequidades: de género, generacional,
cultural, social. Estamos trabajando
para sentar las bases para transformar
el Ecuador, para lograr la redistribuciòn
de la riqueza, para que el Estado estè al
servicio de las mayorìas y no
de las élites y de los grupos
de poder, como ha sido hasata ahora.
Por eso estamos impulsando la Asamblea
Constituyente, para salir de la larga
noche neoliberal.
Les
cuento esto porque ahora queremos compartir
con ustedes un problema que se ha agudizado
en los últimos
tiempos, y que tiene que ver con Canadá y
para el cual requerimos su solidaridad.
Quiero
hablarles de las compañías
mineras canadienses en Ecuador y los
daños que están causando. Cuando
la Texaco explotó el petróleo
en la Amazonía ecuatoriana, y
dejó contaminación en los
ríos que utilizan las poblaciones
indígenas, piscinas llenas de
desechos tóxicos, muerte y desazón,
quizás no nos comunicamos lo suficientemente
rápido para que en Estados Unidos
supieran lo que estaba ocurriendo. Ahora
no queremos que pase lo mismo con el
tema de las mineras, y queremos advertirles
de la manera más urgente de la
situación para que podamos actuar
conjuntamente.
El
Ministerio de Energía ha otorgado
más de 4000 concesiones mineras,
que cubren aproximadamente el 20 por
ciento de la superficie del Ecuador,
lo que incluye áreas de diversidad
cultural y ecológica. En casi
todos los casos, no se ha consultado
a las comunidades, como lo exige la Constitución
del Ecuador. Ustedes saben que
las empresas canadienses concentran más
de la tercera parte de todas sus inversiones
mundiales en minería en América
Latina y el Caribe.
En
el sector de Coatachi en la provincia
de Imbabura, hay problemas con la minera
canadiense Ascendant Copper, a pesar
de que el gobierno local ni la mayoría
de comunidades la quieren allí. En
la parroquia Victoria del Portete de
la provincia de Azuay se encuentra la
empresa minera canadiense IAMGOLD. En
El Pangui en la provincia de Zamora Chinchipe
se encuentra la minera canadiense Ecuacorrientes. En
todos estos lugares existen problemas
graves para la población.
Una
de las estrategias de la empresa Ascendant
Copper, para fomentar la división
de la organización social, es
iniciar juicios infundados en contra
de líderes y miembros de las comunidades
en resistencia, de defensores de derechos
humanos y de autoridades locales que
apoyan a las comunidades. Ecuacorrientes
busca organizaciones para entregarles
recursos, como USD 500.000, para programas "comunitarios",
que finalmente dividen a las comunidades.
En
la práctica, todas estas actividades
mineras generan graves enfrentamientos
entre las empresas mineras y las comunidades
locales. Los atropellos incluyen la compra
ilegal de tierras, la destrucción
de ecosistemas, la contaminación,
el amedrentamiento a líderes,
el uso de grupos armados.
La
actividad minera no es sinónimo
de desarrollo social. Afecta negativamente
a las poblaciones, aumenta la pobreza,
concentra riqueza, aumenta conflictos
armados alrededor de los territorios
y divide a las comunidades.
La
minería industrial es una
actividad no sustentable, que genera
enormes y permanentes impactos ambientales
y sociales. Las comunidades se
resisten a los proyectos que destruyen
su economía tradicional, sus estructuras
organizacionales y sus valores culturales. A
esta resistencia y protesta, a veces
se responde con la fuerza militar.
Ecuador
dice "Alto", no queremos el
saqueo de los recursos naturales. Ecuador
elige el camino de la sustentabilidad
como modelo de desarrollo. Actualmente
se está tramitando la Ley de Minería
y será la Asamblea Constituyente
la que defina sobre el retiro de las
concesiones mineras entregadas.
4. QUÉ SOLIDARIDAD
ENTRE NOSOTROS, Quelles solidarités?
Entonces, ¿qué solidaridades
nos planteamos frente a estos temas? Lo
principal es reconocer que no hay salidas
individuales al neoliberalismo, a la
militarización y al imperialismo. Las
salidas son colectivas y organizadas. En
esto recuerdo el ejemplo de que en un
aviòn viajan unos pocos en primera
clase y el resto en clase econòmica,
si se llega a chocar mueren todos y todasd. Esto
es lo mismo que pasa con nuestro planeta. O
nos salvamos todos o morimos todos. Por
eso tenemos que trabajar juntos.
Frente
a la globalización, quisiéramos
ver con mayor fuerza a las organizaciones
canadienses interpelando a su gobierno,
que forma parte del G-8. Creemos
que su voz puede y debe ser escuchada
y que esto ayudará a visibilizar
las inequidades que la globalización
neoliberal produce a nivel mundial.
Frente
a la creciente militarización,
pedimos que insten a su gobierno a promover
en las Naciones Unidas la Abolición
de as Bases Militares Extranjeras en
el mundo. Creemos que los países
que promueven la paz deben dar impulso
a estas propuestas. Y también
pedimos que se unan a la Red Mundial
No Bases, para ampliar nuestra fuerza
y nuestra lucha global.
Frente
al llamado "libre comercio",
creemos que es necesario apoyar los procesos
de integración regional. Si
tenemos una voz fuerte como América
Latina, donde el eje no sea el comercio,
sino el ser humano, podemos impulsar
varias integraciones. Así podemos
alcanzar relaciones comerciales equitativas,
que respeten los procesos de desarrollo
de los países del mundo mayoritario.
Frente
a las mineras, en la carta del "Ensemble
pour Éliminer la Pauvreté dans
le monde", las organizaciones señalan
que "muchas empresas mineras canadienses
han proyectado la imagen de Canadá como
un país que se interesa más
por las ganancias que por el medio ambiente,
el desarrollo de las comunidades locales
o los derechos humanos". Y creemos
que hay un reto muy grande aquí,
porque resulta que nosotros no queremos
a las mineras en Ecuador. Queremos, entonces,
alertar aquí que no creemos en
la "responsabilidad social" de las mineras. Esto
no resuelve los problemas en Ecuador,
porque solo lleva a la división
de las comunidades, destruye las formas
de vida comunitaria de la población
y afecta al medio ambiente.
En
el tema de cooperación, creemos
que es fundamental orientar el apoyo
a la formación de sujetos sociales
para la transformación profunda. Esto
significa organizaciones que puedan aportar
a las transformaciones sociales y políticas,
para una nueva economía, una nueva
política, una nueva civilización
donde el ser humano esté en el
centro del desarrollo. Esto permitirá analizar,
conocer y hacer propuestas que
conecten la lucha por la democracia,
por la equidad, por los derechos humanos,
por construir sociedades multiculturales.
Otra
solidaridad es ubicar los temas que
nos afectan en la agenda global: la
deuda externa, la militarización,
el derecho a la comunicación,
el derecho de los migrantes, el derecho
al desarrollo, las relaciones comerciales
equitativas. En estos temas es importante
desarrollar campañas conjuntas,
donde confluyamos en agendas comunes. Esto
permite ubicar como un mismo problema
puede y debe ser enfrentado desde el
Norte y el Sur. El trabajo de
lobbying y advocacy frente a sus
gobiernos es importante para nosotros
y nosotras.
En
las solidaridades, tenemos que seguir
construyendo redes y alianzas globales,
sur-sur, norte-sur, sur-norte. Por
ejemplo, en el caso de Texaco, afecta
a la poblaciòn
local en Ecuador, pero se hace un juicio
en NY y llegan visitas internacionales,
incluso de accionistas, que en Estados
Unidos difunden lo que pasa en la Amazonìa.
Para
lograr las verdaderas solidaridades,
se requiere mantener un diálogo
horizontal y franco entre nosotros, creando
nuevas formas de relación horizontales,
de cooperación, igualdad y solidaridad.
Es
necesario reconocer nuestra diversidad,
de culturas, lenguajes y forma de relacionarnos,
para que todos y todas podamos hacer
escuchar nuestras voces. También
es importante que tengamos acceso a todo
tipo de recursos. Muchas veces
la pobreza estructural impide la participación
de valiosos compañeras y compañeros
de los países del Sur. Esto debe
ser enfrentado conjuntamente para lograr
representaciones equitativas en cada
espacio.
Otra
solidaridad que es muy importante para
nosotros y para ustedes, se refiere
a una propuesta muy interesante para
no explotar el petróleo existente
en el Parque Nacional Yasuní en
la Amazonía. Esto tendrá un
efecto positivo en la conservación
de la biodiversidad, la reducción
de emisiones de CO2 y el respeto a los
derechos de los pueblos indígenas
y su forma de vida. La idea es
mantener el petróleo represado
en el subsuelo. Pero como obviamente
Ecuador necesita recursos, es necesario
obtener por lo menos el 50% de los ingresos
que se obtendría si se extrae
el petróleo. Para esto
proponemos contribuciones internacionales. El
Estado emitirá bonos por el crudo
que permanecerá "in situ" con
el compromiso de no extraer el petróleo
y proteger e Parque Nacional Yasuní y
la población indígena. Estamos
hablando de un valor estimado de 5 dólares
por barril y reunir USD 350 millones
anuales. Esta propuesta tiene
que ver con la defensa del medio ambiente
y de la soberanía.
Estamos
aquí con igual
compromiso, para seguir en la lucha por
la justicia global, para que todos y
todas tengamos una vida con dignidad,
justicia, esperanza y mucha alegría.
1.
Una cooperación alternativa
para otro mundo posible , documento
firmado por ONGS americanas y europeas
en el Foro Social Mundial, Porto Alegre,
2002.
2. Cartillas
sobre el TLC, Javier Ponce, Quito, 2005.
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