| 16
de mayo de
2008
El
cuerpo: primer territorio de autodeterminación
Durante
el jueves 15 y viernes 16 de mayo de
2008, en Ciudad Alfaro se han debatido
en primera instancia, los derechos
civiles. A lo largo de estas jornadas,
el tema del derecho a la vida y los
derechos sexuales han sido los que
han concentrado la atención
y la discusión.
Ha
sido un debate interesante y amplio,
que mostró dos posiciones contrarias
muy marcadas, por un lado, Asambleístas
pro-vida, que proponen que la vida
sea un derecho garantizado desde la
concepción, sin ninguna excepción.
Mientras otro grupo de Asambleístas
plantea que la Constitución
garantice una vida digna y el derecho
de las personas a decidir sobre su
cuerpo, de forma libre e informada.
Todas las observaciones serán
recogidas para el análisis y
corrección de los artículos
propuestos por la Mesa 1, los mismos
que se los presentarán nuevamente
al pleno.
La
Revista Sakudt, en su próximo
número abordará el tema
de los derechos sexuales y reproductivos
enmarcados desde la soberanía
del cuerpo. Como aporte al debate hemos
elaborado este editorial.
Cuando
Ecuador fue bombardeado por Colombia
el primero de marzo de este año, todos y todas
salimos en defensa de la soberanía
y la dignidad. No solo el gobierno, la
Asamblea Constituyente y el pueblo ecuatoriano
rechazaron la violación del territorio
nacional, sino que se hicieron eco todos
los países de América Latina. El
ataque implicaba desconocer la soberanía
de un pueblo e incluso considerar al
Ecuador un Estado inferior al que se
puede violentar.
De
igual manera, cuando una joven o un
joven siente que su cuerpo es violentado
e irrespetado, también
exige su derecho a defender su cuerpo
como primer territorio de autodeterminación
y dignidad. No es posible que se
les pretenda considerar inferiores, sujetos
a violaciones. De allí que
el acoso, el abuso sexual y todas las
formas de violencia y discriminación,
son inaceptables.
Por
ello ahora los y las jóvenes demandan un Estado
que garantice la soberanía de
los cuerpos, es decir, el derecho de
los y las jóvenes a tomar decisiones
sobre su vida sexual y reproductiva y
ejercerlas de manera libre y responsable. Exigen
también que se garantice el derecho
a la educación sexual, que les
permita conocer su cuerpo y la manera
de protegerse de infecciones de transmisión
sexual y de embarazos no deseados, mediante
el uso de anticonceptivos. Creen importante
que se reconozca que sus proyectos de
vida se construyen sobre una serie de
afectos, que deben ser considerados en
sus formas de interrelación.
Esta
demanda de los y las jóvenes es una continuidad
a las distintas luchas que han producido
en Ecuador y en el mundo, y que han causado
más de un malestar a sectores
conservadores. Cuando a principios
de siglo, el Estado laico decretó el
matrimonio civil, los Conservadores y
la iglesia pusieron el grito en el cielo.
Y cuando en mayo del 68 los y las jóvenes
criticaban el adultocentrismo y exigían
ser escuchados, el mundo comenzó a
escuchar.
Ahora
los y las jóvenes
han planteado la soberanía de
los cuerpos como una lucha integral que
se enmarca en la defensa de las soberanías,
que es una de las principales propuestas
que presentó el Acuerdo Nacional
por la Constituyente Juvenil a la Asamblea
Constituyente. Esto implica, por
un lado, que el Estado garantice la soberanía
territorial de la patria, por lo cual
no deberá albergar bases militares
ni tropas extranjeras, lo cual ya ha
sido aprobado por la Asamblea Constituyente.
Por otro lado, también están
impulsando la soberanía sobre
nuestros recursos naturales, la soberanía
alimentaria y la soberanía energética.
En
este número,
revisamos algunos elementos que constituyen
la soberanía de los cuerpos, y
algunos elementos que violentan dicha
soberanía. Sin duda, es
indispensable escuchar las voces del
48% de la población, que como
jóvenes se niegan continuar siendo
considerados “invisibles”. |