| 26
de febrero de
2008
ACJ
Machala atiende emergencia por inundaciones
La ACJ de Machala está en
emergencia. Las inundaciones han provocado
enormes daños en los locales en
los cuales trabajamos con niños
y niñas menores de cinco años.
Hasta el momento hay 14 muertos y 3 millones
de personas afectadas por las inundaciones
en todo el Ecuador. La Sra. Rosa González,
damnificada, dice “El invierno
destruyó nuestros planes y nuestro
futuro. Gracias a Dios estamos con vida.
Pero debido a las lluvias de los últimos
días, mi vida ya no es la misma.” Los
cultivos, las carreteras y muchos casas
han sido destruidas por las lluvias.
El gobierno está enfrentando la
emergencia en coordinación con
organismos como la Defensa Civil, la
Cruz Roja y la ayuda del país
y del extranjero. Las organizaciones
que trabajan con las comunidades aportan
de manera intensa a aliviar el sufrimiento
y el dolor.
En Machala, ciudad ubicada
al Sur del Ecuador, cerca de Perú,
nuestra Coordinadora Eliana Apolo nos
informa día a día lo que
pasa, lo que están haciendo, las
perspectivas y cómo salir con
esperanza y ánimo de esta difícil
situación.
“El día
domingo tuvimos una minga para reconstruir
un centro infantil en el barrio Venezuela,
solo nos falta el techo. Participaron
en la minga todo el equipo de 20 educadoras
jóvenes, las madres de familia,
y la comunidad entera. Todo lo hicimos
con material regalado. Un ingeniero nos
regaló la caña. Nos regalaron
hasta clavos, para que las familias no
gasten mucho. La Policía nos ayudó con
caña picada. Como antes las madres
de familia habían hecho una actividad
y tenían un poco de dinero, lo
están ocupando dinero en esta
construcción. Las familias participaron
llevando unos sánduches. Este
domingo van a hacer un plato denominado
guata para sacar fondos para arreglar
el piso, porque es de tierra.”
“Cuando
nos reunimos con la abogada Benavides
del Ministerio de Inclusión Económica
y Social, nos indicó que van a
ayudar con prioridad a los pobladores
que tienen el agua hasta la cintura y
que hayan perdido todos los bienes. Yo
le invité a que vea los barrios
en los cuales trabajamos, que también
tienen enormes necesidades. Ella reconoció que
nosotros conocemos mejor los sectores
y que agradecía la invitación.
No estamos de acuerdo que solo cuando
la gente se ahoga hay que ayudar, hay
muchas otras necesidades. Mañana
le vamos a llevar a ver a las familias
con las que trabajamos.”
“Nosotros
le ofrecimos al Fondo de Desarrollo Infantil
nuestro equipo humano, que es lo más
importante que tenemos. No vamos a trabajar
solo en nuestros sectores, sino otras
familias también. Nos vamos a
capacitar para con el Departamento de
Prevención de Malaria para entregar
un producto para las cisternas y tanques
de agua. Como no ha llovido dos días,
está bajando un poco el nivel
del agua, pero las epidemias son muy
fuertes. Necesitamos coordinar con los
médicos para atender a los niños
y niñas que están afectados.”
“Nosotros
ya entregamos 1000 fundas de agua. El
viernes tuvimos una reunión con
los Comités de Gestión
de las madres, que se encargaron en recolectar
ropa para entregar a las familias más
necesitadas. De hecho tenemos que coordinar,
pero también vamos a realizar
entregas directas con las familias. Ahora
estamos en proceso de comprar todo lo
demás que necesitamos para las
familias y los niños y niñas
más necesitados: botas, toldos,
insecticida, bombas fumigadoras, alcohol
antiséptico, sales rehidratantes,
acetaminofen, lociones anti-mosquitos
y alimentación básica.” La
Alianza Mundial de ACJs atendió esta
emergencia inmediatamente con el apoyo
de recursos financieros para atender
a los y las pobladoras.
El siguiente
paso es la elaboración de un proyecto
de reconstrucción, con el apoyo
del Arq. Cisneros del Departamento de
Proyectos del Municipio de Machala. Sus
colegas han ido a visitar los siguientes
barrios para ver los daños y realizar
junto con ACJ una propuesta de reconstrucción
de locales para los centros infantiles.
Los barrios son los siguientes:
Brisas
del Mar: se dañó la bomba
y se llenó la casa comunal de
agua Buenos Aires: el techo y el piso
de la casa comunal, que las mamás
arreglaron junto a la casa, están
dañados 18 de octubre: la casa
comunal debe ser arreglada Machala Occidental:
el aula de una escuela en la cual trabajamos
está llena de agua, el aula se
humedeció y el techo está lleno
de goteras 24 de septiembre: el piso
de cemento desapareció de un local
de caña que nos dio la comunidad
San Jacinto: un aula de una escuela cuyo
piso está inservible 7 de julio:
dos paredes cuarteadas de la casa comunal
Nueva Esperanza: la puerta de acceso
a la Iglesia Católica se año
y está sostenida solo con unas
cañas, con un peligro muy grande
16 de marzo: había un pequeño
pozo séptico que colapsó,
y lo único que tenemos de casa
comunal es hecho por las mamás
Venezuela: Aquí hace falta toda
la infraestructura metálica del
techo, el techo en sí, dos juegos
de inodoros y las puertas de acceso.
Ahora, para poder atender
a los niños
y niñas, están trabajando
en algunas casas de las madres de familia,
que no han sufrido mayores daños.
A pesar de toda esta situación,
los ánimos de nuestras educadoras
son buenos. Necesitamos seguir apoyando
sus esfuerzos en estos difíciles
momentos. |