CARTA
ABIERTA AL PRESIDENTE PALACIO
FRENTE AL TLC
suscrita por varias organizaciones sociales, incluyendo
ACJ Ecuador
Quito, 13 de marzo de 2006
Señor Doctor
Alfredo Palacio
Presidente de la República del Ecuador
En su despacho
Señor Presidente
La noche del 13 de marzo grupos de pobladores, estudiantes, jóvenes vinculados
al arte y la cultura, grupos y organizaciones cristianas y populares, hombres
y mujeres de todas las edades, hemos marchado en las calles del sur de Quito.
Nada tenemos que ver con grupos de poder económico y político,
solo nos anima el deber de velar por la vida de los más pobres y el deseo
de contribuir a la construcción de una Patria libre, soberana y justa.
Señor presidente, esta noche queremos manifestarle nuestro rotundo rechazo
al Tratado de Libre Comercio con los EEUU, que su gobierno a nombre del pueblo
ecuatoriano pretende firmar.
Las razones, son muchas y muy diversas. Para empezar hay que decir que en la
firma de este tratado existe un trasfondo geopolítico que beneficia a
los intereses de los EEUU. Con la firma de este tratado se busca pisotear la
soberanía nacional, someter y facilitar el cumplimiento de las imposiciones
que el gobierno norteamericano tiene para esta región del mundo. Y demás
está decirlo, el pueblo ecuatoriano es un pueblo digno y no queremos y
no nos da la gana de convertirnos en colonia norteamericana. Ya sabemos las consecuencias
del colonialismo para nuestros pueblos y particularmente para los más
pobres. 300 años de haber sido colonia española nos han enseñado.
Por muchos años, las empresas norteamericanas han medrado de nuestros
recursos naturales y a cambio se ha sacrificado la vida y el futuro de nuestros
pueblos. Es la hora y quizá usted tiene la oportunidad histórica
de devolverle al Ecuador la dignidad en la relaciones internacionales y de dejar
claro que los ecuatorianos queremos una América Latina Unida, soberana,
capaz de valerse por sí misma y de defender sus propios intereses.
Este tratado no es más que un mecanismo para obligar al país a
seguir aplicando las reformas estructurales que convienen a los organismos internacionales
y particularmente a los Estados Unidos. En palabras del propio Robert Zoellick,
Secretario de Comercio de los EEUU estos tratados de libre comercio son más útiles
que el mismo Fondo Monetario Internacional para estos fines. Es decir señor
Presidente, con este tratado el país estará obligándose
a continuar aplicando una política económica cuyos resultados han
sido desastrosos para los países donde se ha aplicado, particularmente
en relación a la concentración de la riqueza que es injusta e inmoral.
Este es el verdadero interés de los EEUU.
Se pretende, además, que pensemos que el gobierno ecuatoriano está negociando
para beneficio de todo el país. Y eso es falso. Se está negociando
para que los exportadores de atún, de camarón y de flores, sigan
beneficiándose del Acuerdo de Preferencias Arancelarias Andinas (ATPDEA)
y a cambio se está sacrificando la vida de 3 millones de campesinos vinculados
a la agricultura y se está entregado nuestra seguridad alimentaria en
manos de poderosas empresas transnacionales que tienen el monopolio de la biotecnología
y el poder suficiente para someter a cualquier país del mundo. ¿Acaso
no se da cuenta lo que significa abrir totalmente el mercado ecuatoriano a empresas
de este tipo? ¿Acaso pretende desconocer que por liberalizar el mercado
del trigo en el país en 1985, los campos ecuatorianos ya no tienen sembríos
de este producto y que el 95% del trigo con el que se hace el pan que comemos
la mayoría de ecuatorianos es trigo importado de los EEUU?
Se nos está diciendo que para que este tratado beneficie al país,
debe ir acompañado por un compromiso del estado ecuatoriano de apoyar
técnica y económicamente a los sectores nacionales sensibles. Y
este es otro engaño. ¿Acaso no ha visto que el sistema político
ecuatoriano está secuestrado por pequeños grupos que controlan
el poder económico y político y que no han dejado espacio alguno
para que la poquísima riqueza que produce el Ecuador se distribuya en
beneficio de los más pobres que requieren más apoyo del Estado?.
Parece señor presidente que nada de esto le importa a su equipo negociador
ni a usted.
Las transnacionales son corporaciones inmensas de gran poder económico
y usted lo sabe. El discurso de la competitividad es falso porque desconoce las
terribles desigualdades del mundo. Un ejemplo sobre la productividad industrial.
En abril – mayo de 2005, la revista Gestión publicó un estudio
que mostraba que si la productividad laboral del Ecuador aumenta al 5% anual
mientras las de Estados Unidos y Colombia aumentan en solo 4%, nos tomará 55
años alcanzar la productividad laboral de Colombia y 169 años para
alcanzar la de Estados Unidos. Este discurso que nos llama a ser competitivos
no es mas que otra farsa.
Por estas razones, y por muchas más, rechazamos la firma del Tratado de
Libre Comercio. Por esto hemos emprendido esta marcha y no descansaremos hasta
acabar con las pretensiones de estos grupos de poder a los cuales usted está sirviendo.
Nos sumamos a las movilizaciones emprendidas a nivel nacional y demandamos a
usted que no firme este tratado. De hacerlo, no será con nuestro consentimiento
y abiertamente le manifestamos nuestra disposición a mantener una lucha
permanente para impedirlo.
De usted,
Atentamente,
ORGANIZACIONES SOCIALES DE ECUADOR
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