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¿Por
qué SAKU DT?
SAKU DT se basa en reconocer que “la
indiferencia es cómplice del mal
y tenemos que acabar con él”,
como decía Martin Luther King,
luchador estadounidense por los derechos
civiles. SAKU DT invita a la reflexión
y a la acción, en defensa de la
vida y la alegría.
Esperamos
que SAKU DT contribuya a levantar la resistencia
y la propuesta, así como
la articulación y formación de
jóvenes de nuestro país. Tenemos
algunas apuestas: la construcción de
una cultura de paz, la búsqueda de alternativas
al libre comercio y la promoción y defensa
de los derechos juveniles. Y con eso tenemos
bastante.
Queremos
que este sea un espacio para hablar del embarazo
juvenil, la sexualidad, el autoritarismo
en los colegios, la música, las expresiones
juveniles, el racismo, el medio ambiente. Todo
esto desde la perspectiva de los y las jóvenes.
Queremos compartir las historias no contadas.
Queremos promover la reflexión, el debate,
la movilización y la acción,
porque sólo así podemos fortalecer
las movidas juveniles que se mueven por la
equidad, la justicia y la paz.
Queremos
sacudir, queremos provocar. Queremos compartir
lo que hacen jóvenes en otros
países, las propuestas de redes y organizaciones
en nuestro país. En realidad, queremos
que todos y todas, no sólo jóvenes,
nos sacudamos.
En
este primer número de la revista
SAKU DT, queremos ver qué pasa con el
militarismo en nuestro país, que se
encuentra presente en toda la sociedad, y no
sólo en el ejército. Se pretende
que aceptemos como normal el autoritarismo
y que unos/as manden mientras otros/as obedecen.
Se quiere formar a los y las jóvenes
en la agresión, en la confrontación
y en la “defensa”, que es otra
forma de decir en el ataque. Y mientras leen,
también van a encontrar qué hacen
de verdad los militares estadounidenses en
la Base de Manta, y qué problemas ha
causado su presencia.
Afortunadamente
también encontrarán
que desde los y las jóvenes hay propuestas
para construir la paz y la vida, desde otra
mirada. Y desde otros países del mundo,
también hay propuestas, por eso queremos
compartirles que es eso de la Conferencia Mundial
por la Abolición de las Bases Militares
que se va a realizar en Marzo 2007 en Ecuador.
¡SAKU
DT: resistencia, información y acción
juvenil!
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Cultura
de paz: ¿una utopía posible?
Henry Betancourt *
Las
mañanas, a más del smog,
recibimos las noticias de la guerra en
Irak, las invasiones de Estados Unidos,
los bombardeos de Israel. Todo este menú violento
parece el desayuno que nos proponen los
noticieros televisivos en su programación
diaria. Si pudiera exprimir la televisión,
saldría sangre de las víctimas.
En
la crónica roja, los asaltos, las
muertes violentas y los atentados al ser humano,
son parte del texto de todo periódico.
Si exprimiéramos los periódicos,
también gotearía sangre de las
víctimas.
Los
informes de los organismos encargados del
desarrollo no son para nada alentadores.
Demuestran que la pobreza, la desnutrición,
la educación sin calidad y otros datos
económicos y sociales, son parte de
las terribles condiciones precarias en que
vive la mayoría de la población.
Si también los exprimiéramos,
saldría hambre y tristeza con bastante
tintura de indignación.
El
uniforme del militarismo y de la guerra tiene
dos matices: pobreza y muerte. Parecería
que el ser humano se ha empecinado en hacerse
daño. La vida ha dejado de tener esa
magia que la divinidad nos regala cada vez
que nos sonríe. Son más importantes
los caprichos del militarismo gringo que las
razones. Más que la sangre derramada,
importa las ganancias que puede tener la industria
militar. La guerra es un negocio donde Estados
Unidos se cree el guardián del mundo.
En realidad es el guardián de sus intereses
económicos, disfrazados de falsos patriotismos
que rayan en un chauvinismo enfermizo que empacha
las conciencias. Su ejército de 1,4
millones de hombres y mujeres se financió en
2004 con un presupuesto de USD 396 mil millones
(1), una cifra superior a la mayoría
de presupuestos nacionales. La industria militar
es el sostén básico de su economía.
La “cultura de guerra” se expresa
cuando los ajustes estructurales y la ideología
que promueve la vida como una eterna competencia,
bombardean nuestras existencias a tal punto
que creemos que la solución de todo
es “achicar el Estado, privatizar los
servicios y quitar las distorsiones del mercado”.
Se expresa también en la criminalización
de la protesta social, cuando luchadores por
la vida son encarcelados y enjuiciados.
La
guerra también ha empezado a infiltrarse
en los hogares cuando el “macho varón” se
cree el dueño de la palabra y en nombre
de ello maltrata a su esposa, hijas e hijos,
convirtiendo a la familia en un campo de batalla
minado donde las lágrimas de niños
y niñas no aquietan al agresor.
Los
bombardeos del militarismo hacen daño
en los colegios cuando los inspectores tienen
como arma pedagógica el grito y el trabajo
especial; los “licenciados y licenciadas” imponen
criterios e invaden la dignidad de los y las
jóvenes en un sistema educativo que
a veces parece un cuartel antes que un centro
de aprendizajes.
La
cultura de guerra, ese gran negociado de
la industria militar, tiene matices cotidianos,
sociales y económicos. Es un virus que
ha terminado por desprogramar la convivencia
pacífica. Es un instrumento de los poderosos
para justificar cualquier tipo de intervención
abusiva que va desde imponer la presencia de
militares estadounidenses en la Base de Manta,
pasando por bombardeos abusivos, hasta el maltrato
intrafamiliar.
Nos
quieren hacer creer que la Base de Manta
es para combatir el narcotráfico, cuando
las causas del mismo están en esta sociedad
de mercado donde los hijos e hijas pasan abandonados
mientras los padres y madres “compiten” para
sobrevivir. El negocio y el objetivo es poner
el uniforme de verde-desesperanza para justificar
la agresión a la soberanía.
En
realidad, las bases militares forman el esqueleto
del imperio, que lanza guerras para expandirse
e imponer su control. Por eso es conocido
como un imperio de bases, no de territorios.
El “guardián del Mundo”,
Estados Unidos, cree que hay que invadir los
países cuando sus intereses económicos
están en juego o se tiene otras creencias
religiosas y una democracia diferente. Estados
Unidos no es un lindo ejemplo ni de democracia
ni de espiritualidad. Un soldado no es portador
de paz.
Buscar la felicidad y la paz
Lo
normal es que el ser humano busque la felicidad
y la paz como parte de su crecimiento personal.
Felizmente desde el mundo de los y las jóvenes,
y con la inspiración de grandes personas
como Gandhi, se viene creando un antivirus
al sistema, la cultura de paz, que tiene connotaciones
cotidianas, sociales, económicas y políticas:
Construir
humanidad desde la cotidianidad. Para ello
ya no necesitamos soldados ni generales,
sino seres humanos integrales. Un soldado
maneja muy bien las armas, golpea, asalta
y genera resentimientos. Un ser humano integral
se conoce a sí mismo, construye ternura en sus
relaciones y su presencia genera paz en el
ambiente. Un soldado obedece. Un ser humano
integral propone y crea. Para ello el sistema
educativo tendrá que abolir la voz fuerte
de un inspector “General” para
darle oportunidad a la frecuencia modulada
del buen trato y el reconocimiento mutuo. Los
padres y madres tendrán que reaprender
a relacionarse con sus hijos e hijas y dejarse
invadir por sus sonrisas y genialidades.
Construir
humanidad en la economía.
Que la competencia, donde hay alguien que gana
y otro que pierde, deje de ser “palabra
sagrada” y se inscriba por fin la cooperación
como un nuevo camino hacia una economía
solidaria que sirva al ser humano y no a los
intereses de las transnacionales.
Construir
humanidad con los y las jóvenes.
Que no haya más cuarteles ni acuartelados,
pues el patriotismo no se mide con gritos o
sabiendo disparar. El patriotismo puede construirse
desde la objeción de conciencia, haciendo
servicio social alternativo. La patria no es
solo una bandera que se besa en el día
del civismo, sino que es un pedazo de tierra
donde varias regiones y personas intentamos
convivir y repartirnos, con equidad, la riqueza
del país.
Construir
humanidad en los conflictos. Los conflictos
no se solucionan con invasiones o por las
armas. Son momentos para aprender e interactuar
con el otro y desafíos
para llegar a acuerdos. Son espacios para reconocernos
en la diversidad de intereses y necesidades.
¿Será posible esta utopía?
Mientras tanto, no dejemos de ser sensibles
con cualquier ser humano que sufre. Inauguremos
un campamento permanente por la desmilitarización
y la cultura de paz.
* Director ACJ Filial Quito
(1) Johnson, Chalmers, The Sorrows of Empire:
Militarism, Secrecy and the End of the
Republic, Metropolitan Books, Nueva York,
EE.UU., 2004. p. 188, 306 |
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Ellos
ordenan porque hay quien obedezca: militares
en Ecuador
Gualdemar
Jiménez *
La
firma de la paz con Perú en 1998
no significó para el Ecuador una
disminución de su gasto militar.
Al contrario, se redimensionó el
gasto militar y el rol de las fuerzas armadas
a partir de las denominadas “nuevas
amenazas”, que en muchos casos responden
a la agenda de los Estados Unidos, incluyendo
la “guerra contra el terror”.
En esto coinciden con los criterios expresados
en la última reunión de Ministros
de Defensa2 de las Américas, que
identifican como “variadas y complejas” amenazas
para los Estados al narcotráfico,
el tráfico de personas, el tráfico
ilícito de armas y el crimen organizado,
entre otros.
En
este proceso no se ha dejado de lado las
políticas socio-militares que cumplen
el rol de legitimación de las fuerzas
armadas, especialmente en los sectores empobrecidos
de la población, con actividades realizadas
bajo la figura de ayuda comunitaria: campañas
de salud, educación, alfabetización,
saneamiento, etc. Estos sectores, especialmente
en la frontera, no son atendidos por instituciones
como el Ministerio de Salud o de Educación,
debido a la mala distribución de los
fondos públicos. Por ejemplo, en un
período de apenas dos años, se
incrementó el personal en el área
de defensa y asuntos internos, mientras en
lo social se congeló.
En
este marco, la militarización se
reafirma como el “predominio de las fuerzas
militares en el gobierno de un Estado o la
actitud política de los civiles que
piden la participación de las fuerzas
armadas en la solución de conflictos3”.
Este predominio es muy visible en el Ecuador,
donde estudiar en la Escuela Militar parece
ser el paso previo para llegar a ser Alcalde,
Prefecto o Presidente del país.
Así, se deja en evidencia el segundo
elemento del militarismo, que se refiere a “la
inserción militar en el todos los ámbitos:
económico, social, deportivo y cultural”4.
La ingerencia de las fuerzas armadas en el
gobierno civil se evidencia en su participación,
entre otros, en los directorios de las empresas
públicas, en la prestación de
servicios educativos, la pre-militar en los
colegios, la atención en los hospitales
y, en el deporte, con un equipo de fútbol.
Esta característica muy particular de
las fuerzas armadas ecuatorianas contrasta
con el rol de los militares que es y ha sido
la defensa nacional y de la soberanía
que, por otro lado, también aleja a
la sociedad civil de cualquier posibilidad
de intervención o peor aún de
discusión sobre lo que podemos entender
por soberanía.
Y así siguen con el discurso de defensa
de la Patria. La pregunta es: ¿De quién
nos defienden? ¿Cual es el enemigo?
Antes era el posible invasor que quería
tomar posesión de un territorio por
medio de la fuerza. Pero en el Ecuador ha pasado
algo sui generis: una fuerza extranjera ha
tomado posesión de parte de nuestro
territorio. La diferencia es que se le ha entregado
por medio de un convenio, como es el caso de
la Base de Manta.
El
Ecuador, según la revista World
Economic Outlook y la pagina web www.resdal.org,
es el país que destina más recursos
de su PIB para el gasto militar. Esto se evidencia
de mejor manera si lo contraponemos con el
gasto social.
Es
importante señalar además
que el incremento de personal militar responde
no sólo a la necesidad de enfrentar
las “nuevas amenazas”, sino también
a la cantidad de jóvenes que ven en
el ejército la única alternativa
de mejorar sus ingresos. Esto se evidencia
también en la duplicación del
número de policías en los últimos
veinte años: de 9.500 policías
en 1980 a 21.306 en 1999.
La
política militarista está ligada
a una propuesta de control de la sociedad civil.
El control, junto a la obediencia ciega, se
vuelven armas sumamente eficientes que son
utilizadas por parte del militarismo para garantizar
su permanencia y la efectividad de su actuación.
Objeción
de conciencia: llamado a la paz y la vida
Para
enfrentar las concepciones militaristas en
la sociedad, el movimiento antimilitarista
en el país y a nivel mundial vio en
la desobediencia civil su mayor estrategia,
la cual nace de la coherencia de lo que hacemos
con lo que creemos. La objeción de conciencia
es un llamado permanente a la paz, la cual
se entiende como la libertad de decidir y exigir
una mejor vida para todos y todas. La objeción
de conciencia nace de un sentir particular
que se convierte en colectivo en la libertad
que cada uno y una tiene de ser parte de un
proceso de vida que rechaza las imposiciones.
Implica que tanto jóvenes como adultos
se niegan a participar del militarismo y de
las prácticas militares que atentan
y debilitan el ejercicio de una ciudadanía
basada en el respeto, la vida y la soberanía.
1
Gualdemar Jiménez, miembro del Servicio
Paz y Justicia del Ecuador y del Grupo de Objeción
de Conciencia.
2 VI Conferencia de Ministros de Defensa de
las Américas, Quito - Noviembre 2004
3 www.mediosparalapaz.org/index.php?idcategoria=587
4 Militarismo y fuerzas armadas en el Ecuador,
Servicio Paz y Justicia del Ecuador, 1998
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Base
de Manta: ¡Queremos que se vayan!
Liz
Chiriboga *
Desde
que militares estadounidenses se encuentran
en la Base de Manta, varias organizaciones
han desarrollado acciones de movilización,
incidencia, comunicación e investigación.
Luis Saavedra, Presidente de la Fundación
Regional de Asesoría en Derechos Humanos,
INREDH, integrante de la Coalición No
Bases Ecuador, nos comparte en la siguiente
entrevista lo que pasa en Manta.
Liz: ¿Qué es para ti el militarismo?
Luis:
El militarismo no es solo una expresión
de las Fuerzas Armadas, sino que constituye
una estructura de la sociedad, que está determinada
de manera jerárquica donde se establecen órdenes
y cadenas de mando. Las fuerzas armadas desarrollan
estrategias para mimetizarse con la sociedad
y mantener su control, mediante acciones de
supuesto apoyo a la comunidad. Pero el militarismo
se expresa también en las instituciones
y estructuras que se presentan de forma jerárquica,
donde la vía de comunicación
es unidireccional y las personas de abajo solo
obedecen. La estructura de la sociedad es militarizada
no sólo en Ecuador, sino a nivel global.
Liz: ¿Cual crees tú que es la
estrategia militar de USA en nuestro país?
Luis:
Es una estrategia global, lo que llamamos
geopolítica, que engloba diversos campos:
económico, acceso a recursos, control social,
supuesta institucionalidad. Esta estrategia
es para asegurar la sobrevivencia de EE.UU.,
la que está fundamentada en dos pilares:
los intereses de la deuda externa y el acceso
libre a recursos de América Latina.
La economía de Estados Unidos se está contrayendo
mientras hay otros bloques comerciales que
están surgiendo como el bloque asiático
y la Unión Europea y usa ahora todas
estas estrategias para controlar América
Latina.
EE.UU.
controla el sistema económico
a través de agencias multilaterales,
como el Fondo Monetario Internacional y el
Banco Mundial. Controla la institucionalidad
por medio de la asistencia, donde podemos ver
que la controlan para fraccionar el tejido
social. Por ejemplo, la principal arma para
desarticular al movimiento indígena
fueron los fondos entregados por el Banco Mundial
para PRODEPINE, promoviendo proyectos de desarrollo,
confrontando comunidades que no tenían
proyectos. La estrategia militar se produce
con la instalación de las bases militares,
las operaciones militares y la capacitación
por medio de escuelas, como la de las Américas.
También realizan las maniobras UNITAS
que son ejercicios navales, aéreos y
terrestres que hace Estados Unidos en combinación
con cada país. No se permite, ni los
ejércitos han pensado, hacer acciones
conjuntas entre ellos, independiente de EE.UU.
Con esto, EE.UU. obtiene información
de la capacidad de movilización de los
ejércitos de nuestros países.
Liz: ¿Nos
puedes comentar sobre el Plan Colombia?
Luis:
Es una iniciativa de control militar regional.
El Plan Colombia es solo una punta del iceberg
para controlar los recursos del norte de
Sud América. Es muy valioso
este sector para todo el mundo, tiene la mayor
cantidad de agua y biodiversidad. Quienes controlen
esto serán los últimos en morir.
Para la sobrevivencia de Estados Unidos, es
fundamental su control del agua de la Amazonía
y la biodiversidad. El Plan Colombia se ha
hecho para controlar militarmente al norte
de Sud América, nadie les cree lo del
narcotráfico. Las fumigaciones no han
funcionado, ha crecido el número de
hectáreas sembradas. Las fumigaciones
solo fueron un intento de desalojar a la gente
de los lugares donde hay recursos estratégicos,
pero las comunidades siguen allí, al
igual que las FARC.
Liz: ¿Qué impactos o efectos
ha tenido la instalación de militares
estadounidenses en la Base de Manta desde 1999?
Luis:
La Base de Manta tiene un efecto psicológico,
estamos controlados, hay una violación
a nuestra soberanía y se ha producido
una sensación de impotencia. Se ha permitido
la implantación de soldados en un país
que tradicionalmente ha sido nacionalista.
Luego tenemos consecuencias muy palpables:
Manta es la ciudad más cara de Ecuador.
Cuando se firmó el convenio, se dijo
que la Base de Manta iba a generar empleo,
turismo, comercio y seguridad. Mucha gente
en Manta, con esa idea que se iba a generar
comercio, se preparó con fuertes inversiones
pensando que los gringos iban a consumir en
Manta. Pero sus negocios fracasaron. El hecho
de que iba a incrementar el turismo es otro
de los grandes fraudes, de hecho los grandes
cruceros miran al puerto de Manta como un puerto
peligroso, porque donde hay una base hay terror
de atentados. Incluso ahora los viajes de cruceros,
como el Queen Mary, son a Esmeraldas, ya no
a Manta.
Liz: ¿Nos puedes hacer acuerdo cuál
fue el gobierno que nos metió en esto?
Luis:
El convenio fue hecho por el Presidente Jamil
Mahuad (demócrata cristiano),
y quien estuvo al frente de las conversaciones
en cancillería fue Benjamín Ortiz
y en el Congreso, Heinz Moeller (social cristiano),
que era Presidente de la Comisión de
Asuntos Internacionales.
Liz: ¿Cómo ha afectado la Base
en relación a los y las jóvenes?
Luis:
Hay dos cosas, la una que se ha generado
una especie de sueño respecto a como
se mira a los gringos. Algunas chicas en Manta
sueñan estar enamoradas con un gringo.
Tenemos en ese aspecto una alienación
cultural respecto al proceso de noviazgo y
de parejas. Pero también ha crecido
la explotación sexual infantil y adolescente,
muchas menores de edad están en bares
esperando a gringos. Hemos sido informados
que hay tours de chicas menores de edad en
barcos frente a la Base, pero no hay documentación
sobre esto.
Liz: Entre las consecuencias de la Base
de Manta, entiendo que hay un problema grande
con los pescadores…
Luis:
El puerto de Manta ha determinado algunas
medidas de seguridad para barcos estadounidenses.
Los barcos de pescadores artesanales quedaron
inhabilitados para pescar, pues argumentan
que cualquier barco puede llevar una bomba.
A los pescadores se les exige un carnet con
una serie de requisitos y muy costoso, por
lo que han tenido que abandonar el puerto.
Pueblos como Jaramijó están siendo
deshabitados porque ya no hay bancos de peces
cercanos, debido a que el ruido de los aviones
los aleja. Como los pescadores artesanales
no tienen barcos a motor, y los peces están
más alejados, estas faenas son más
difíciles. La interdicción es
otro problema, pues barcos semi-industriales
han sido destruidos y hundidos. Catorce han
sido hundidos o han sufrido daños por
la acción de fragatas estadounidenses.
La mayoría no tenían migrantes,
estaban en faenas de pesca, y tampoco han encontrado
droga. La Base de Manta se ha convertido en
base policial contra migrantes. Se ha detectado
mas migrantes que barcos con droga.
Liz: ¿Nos
puedes hablar de la inmunidad que tienen
las personas que trabajan en la Base?
Luis:
En el Artículo 7 numeral 2 del
Convenio se dice que el gobierno del Ecuador
les da las mismas condiciones que al personal
diplomático, es decir inmunidad a la
jurisdicción civil y militar. No les
pueden detener si cometen algún ilícito.
Dice también que en la eventualidad
que las autoridades ecuatorianas detuvieran
al personal estadounidense, tienen la obligación
de entregarle a la Base, donde las autoridades
competentes de EE.UU. serían las que
les juzguen.
Liz: Nos puedes contar que está haciendo
Estados Unidos porque ya ha de tener una estrategia
de renovación...
Luis:
Poco a poco la gente de Manta ha visto que
la prosperidad no es por la Base, sino por
el trabajo de la gente. El Alcalde de la
ciudad ha dicho que la Base no le ha proporcionado
ninguna ayuda. Hubo ofrecimiento de ayuda si
el convenio se amplía, querían
hacer la base una base anti-subversiva, pero
el gobierno se negó a escribir esto
en el convenio y por ello Estados Unidos no
le proporciona ninguna ayuda. Eso lo quieren
cambiar. Las élites de Manta, la Junta
Cívica, la Autoridad Portuaria y las
cámaras de la producción, han
pedido que la Base se haga cargo del Plan de
Agua para ellos apoyar la renovación,
y Estados Unidos está pensando qué obras
puede dar para convencerles de renovar el convenio
en el 2009. Ellos necesitan retomar la confianza
de la población de Manta porque al momento
hay un 30% de la población que dice
no querer la renovación. Antes casi
nadie se oponía.
Liz:
En vista que la Base de Manta ha traído
consecuencias negativas, ¿qué está haciendo
la sociedad civil para que el convenio no se
renueve?
Luis:
El tema de la no renovación ha
estado en el discurso de las organizaciones
sociales, pero no en la agenda política,
ni en acciones concretas, como se ha visto
en relación al Tratado de Libre Comercio
y la caducidad del contrato de la empresa petrolera
OXY. Sobre la Base de Manta hace falta difundir
información de lo que implica y denunciar
lo que pasa allí. La gente no sabe que
la Base de Manta es puerto, aeropuerto y base
naval, que abarca 24.000 hectáreas.
No sabe que los soldados tienen esta inmunidad,
que no pueden ser juzgados. No conocen que
el personal no paga ningún impuesto,
ni arriendo por usar la Base. Estamos a tres
años de la renovación y si en
este tiempo no levantamos una conciencia social
con respecto a la base, nos renovarán
el convenio por 10 años más.
Ahora tenemos la posibilidad de sacarles. Hay
un movimiento interesante, los jóvenes
mismos, ciertos sectores políticos e
incluso dos candidatos presidenciales que dicen
que no se debe renovar.
Liz:
Hemos escuchado que cuando Estados Unidos
instala una Base Militar en otro país,
casi nunca se va. ¿Nos puedes comentar
lo que ha pasado en otros países?
Luis:
Tenemos más de mil bases militares
en todo el mundo. Hay dos países de
los cuales les han botado: Panamá y
Puerto Rico. En Vieques se demoraron 60 años
y en Panamá 100 años. Han sido
luchas sociales de dignidad. El movimiento
en Vieques se hizo muy fuerte en los últimos
20 años. En Panamá, el Presidente
Torrijos fue muy digno e impidió la
renovación del convenio del canal. Creemos
que lo de Manta podemos y tenemos que hacerlo
en 3 años.
*Integrante del Directorio Nacional de ACJ
Ecuador y voluntaria de la Filial Quito |
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¡Únete...!
Coalición no bases - Ecuador. Paz,
vida y soberanía
En
el mundo existen más de 700 bases
militares estadounidenses repartidas en más
de 130 países que pretenden controlar
recursos o asegurar el acceso de Estados
Unidos a los mismos. Las bases constituyen
uno de los componentes del despliegue militar
global de EE.UU. que junto con los portaviones,
los grandes destructores y la enorme capacidad
de vigilancia global de su red de satélites,
asegura su capacidad de acción en
cualquier parte del globo. Para enfrentar
la creciente militarización, varios
movimientos por la paz y la justicia se han
unido en la lucha por la abolición
de las bases militares en el mundo.
En
Ecuador, la presencia de militares estadounidenses
en la Base de Manta fue presentada como una
oportunidad para el desarrollo de la ciudad.
Sin embargo, se evidencia que las actividades
de los militares estadounidenses están
encaminadas al control migratorio y a labores
de vigilancia y apoyo logístico al ejército
colombiano para enfrentar el conflicto interno.
Por otro lado, los programas de seguridad y
la militarización del puerto de Manta
han provocado la expulsión de campesinos
y pescadores, que están impedidos de
trabajar.
Desde que se estableció la presencia
estadounidense en la Base de Manta, varias
organizaciones han desarrollado acciones de
movilización, incidencia, comunicación,
investigación y capacitación,
así como acciones legales. Debido a
que la meta final es la salida de los militares
estadounidenses de Manta, y esto implica la
oposición a una geopolítica regional
liderada por los Estados Unidos, es necesario
consolidar alianzas con organizaciones y movimientos
sociales nacionales e internacionales para
lograr la paz y la desmilitarización.
Por otro lado también es importante
coordinar acciones y luchas, para lo cual se
conforma la Coalición Nacional por la
Abolición de las Bases Militares Extranjeras
- Coalición No Bases Ecuador.
• La Coalición No Bases es un
espacio de encuentro de organizaciones e individuos
que se oponen al militarismo y a la presencia
de las bases militares en el mundo. Apuesta
por la construcción de una sociedad
planetaria de amor, paz y justicia entre los
seres humanos y de estos con la Tierra.
• La Coalición No Bases se propone
como objetivo central de su acción impedir
la renovación del Convenio de la Base
de Manta en el 2009.
• La Coalición No Bases es un espacio
plural, no confesional, no gubernamental y no
partidario, que articula en red a las organizaciones
que luchan contra las bases militares.
• La Coalición No Bases busca articularse
a nivel nacional e internacional con otros movimientos
y organizaciones que persiguen los mismos objetivos,
tanto para coordinar acciones globales como para
compartir prácticas y experiencia de lucha.
En este marco, participa en la Red Mundial No
Bases y en la organización de la Conferencia
Internacional por la Abolición de las
Bases Militares Extranjeras a realizarse en marzo
de 2007 en Ecuador.
• La Coalición No Bases realiza su
trabajo de manera pública en base a la
Constitución y las leyes del Ecuador y
bajo los principios de la no violencia activa.
Otro
mundo no será posible sin la abolición
de las bases militares y la desmilitarización
de las sociedades a nivel nacional y global.
Coalición Nacional por la Abolición
de las Bases Militares Extranjeras
Asociación Cristiana de Jóvenes
(ACJ), Comité Andino de Servicios (CAS),
Fundación Regional de Asesoría
en Derechos Humanos (INREDH), Servicio de Paz
y Justicia (SERPAJ), CONAIE, Colectivo Pro
derechos Humanos PRODH, Movimiento Tohalli,
Coordinadora Nacional Campesina, ALTERCOM,
Grupo Objetores de Conciencia, CEDHU, Clínica
de DDHH de la Universidad Católica CANE,
Confederación Afro Ecuatoriana del Norte
de Esmeraldas. La Coalición Nacional
forma parte de la Red Mundial No Bases.
COALICIÓN
NO BASES ECUADOR: nobases@yahoo.com Fono:(02)
2545428/2561539 |
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Jóvenes
dicen BASTA al militarismo
Belén Cárdenas*
La
tarde del 24 de marzo de 2006, organizaciones
juveniles de Coca, Loja, Guayaquil, Quito
y Santo Domingo de los Colorados llegamos
a Manta para participar en el Campamento
Nacional Juvenil, “Por
una Cultura de Paz”. Acampamos frente
a la Base de Manta, ocupada actualmente por
militares estadounidenses. Allí fuimos
acogidos fraternalmente por los y las compas
de Portoviejo, quienes distribuyeron las carpas
y conversamos de los acuerdos que debíamos
respetar por seguridad y organización.
Sin embargo, durante los tres días estuvimos “cuidados” por
la vigilancia permanente de la Policía
Nacional del Ecuador.
Entre
los 130 participantes jóvenes
hombres y mujeres, buscábamos construir
una corriente de pensamiento sobre una cultura
de paz, dignidad y soberanía y proponer
iniciativas desde nuestras organizaciones.
Durante tres días reflexionamos sobre
la problemática del militarismo y la
militarización de América Latina
y de Ecuador, especialmente sobre la Base de
Manta. Analizamos también la estrecha
relación entre el Tratado de Libre Comercio
(TLC), el Plan Colombia y la Base de Manta.
Nos
despertamos muy temprano el sábado
25 de marzo y una gran fila nos esperaba para
bañarnos. Mientras hacíamos fila,
nos conocíamos más, bromeábamos,
y la espera se acortaba. Bueno, esta espera
era más larga que los 5 minutos con
los que contábamos para el baño… Para
los serrranos-as, el calor fue intenso, pero
en realidad era un elemento más
del calor energético de todos quienes
participamos en esta actividad. Sentíamos
que como jóvenes de ley íbamos
a hacer cosas para que el convenio de la Base
de Manta no sea renovado.
Para
construir nuestro manifiesto, partimos hacia
Montecristi, la tierra que vio nacer al viejo
luchador. Fue muy interesante conocer que
Eloy Alfaro era muy joven y rebelde, cuando
empezó la revolución
liberal
Y
como teníamos ganas de gritarle al
mundo lo que los y las jóvenes manifestamos
respecto a la Base de Manta, hicimos un foro
abierto en el auditorio del Municipio de Manta.
Salimos, luego, en caravana al malecón
y allí “encendimos una luz por
la dignidad”, construimos con velitas
encendidas el símbolo de la paz, un
avión, una gaviota…
El último día planificamos las
acciones que luego cumpliríamos en cada
localidad, como la vigilia por la paz en Portoviejo,
donde el TLC, la Base de Manta y Manageneración
(privatización del agua de Manabí),
eran representados por pesadas cruces. En la
Semana Santa se hicieron viacrusis y vigilias
en el Coca, Santo Domingo y Quito. El Primero
de Mayo salimos a la tradicional marcha, en
esta ocasión los temas más sonados
fueron el rechazo al TLC y a la Base de Manta.
Y el 4 de julio realizamos un plantón
en el cual continuamos encendiendo una luz
por la dignidad…
Ahora
nos alistamos para realizar una vigilia el
18 y 19 de noviembre en Manta, actividad
que se articula con acciones simultáneas
en Paraguay, El Salvador y EE.UU. Cada vez
es más fuerte la voz de JÓVENES
hombres y mujeres que decimos: ¡Basta!
y resistimos la guerra, el militarismo y el
intervencionismo.
“Que
se vayan los gringos,
que se lleven su embajada
se lleven su tratado
y su base de cagada”
*
Coordinadora Juvenil Nacional – ACJ
Ecuador |
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Manifiesto
Público Campamento Nacional “Construyendo
una cultura de paz”
El
Campamento Nacional de Jóvenes “Construyendo
una Cultura de Paz”, desarrollado del
24 al 26 de marzo del 2006, en la Provincia
de Manabí, tierra que vio nacer a
Eloy Alfaro, el viejo luchador, recibió a
jóvenes de diversas provincias, que
rechazan el Tratado de Libre Comercio y la
presencia militar de Estados Unidos en Ecuador.
Consideramos que:
Desde 1994 el gobierno de Estados Unidos de
América impulsa una iniciativa comercial
con el fin de evitar el colapso de su sistema
económico por lo que ha impulsado
Tratados de Libre Comercio en la región.
Estos tratados bilaterales y regionales dividen
a América Latina, creando condiciones
de rivalidad entre los países. Este
escenario le permite a los Estados Unidos alcanzar
la dominación del continente entero.
Paralelamente se han desarrollado planes militares
para la región, los cuales consisten
en prácticas militares y colocación
de bases militares, con la justificación
de fortalecer la lucha contra el terrorismo
y el narcotráfico.
Por lo que los y las jóvenes manifestamos
que:
La presencia militar estadounidense ha provocado
un ambiente de autoritarismo por parte de sus
marines, los cuales se escudan en la inmunidad
entregada en el Convenio de cooperación
entre los dos países, lo que vuelve
vulnerable a la población pesquera y
campesina.
• Se han creado expectativas en la población
y el país, aduciendo que la base militar
de Manta promovería el desarrollo comercial
e innumerables adelantos para la localidad y
la provincia. Contrariamente a estas promesas,
han proliferado la prostitución y la explotación
sexual infanto-juvenil.
• Este imaginario de progreso ha causado
la división de la población:
por un lado, los beneficiarios de la base que
son la minoría y por otro los perjudicados
que son la mayoría.
Lo que deja en evidencia:
• La debilidad de las instituciones gubernamentales
locales y nacionales responsables de garantizar
los derechos de los ciudadanos y ciudadanas ecuatorianas,
un ejemplo de ello es el caso de hundimiento
de barcos.
• La política de Estado con respecto
al narcotráfico responde a los intereses
de Washington en el marco del Plan Colombia.
Frente a esta realidad, los y las jóvenes
que participamos en este campamento
Proponemos:
• Rechazar al militarismo por ser un
aparato creador y re-creador de mecanismos
de represión tanto en lo público
y privado.
• Rechazar la presencia militar estadounidense
en la Base Área Militar Eloy Alfaro
ubicada en Manta, así como exigir la
NO renovación del convenio, ni el incremento
de ninguna base militar en nuestro país.
• Levantar una campaña de información
y sensibilización a la población
local y nacional frente a este tema.
• Promover la NO participación
en el servicio militar de los jóvenes
manteños.
• Promover la desobediencia ciudadana
a través de acciones directas no violentas.
• Convocar abiertamente a la participación
de la población en la Conferencia Mundial
por la Abolición de las Bases Militares
Extranjeras a realizarse en Manta en marzo
2007.
• Rechazar el intento de desalojo que
sufrimos al instalar nuestro campamento frente
a la Base Militar en Manta, pese a tener todos
los papeles en regla y además rechazar
la permanente vigilancia policial los tres
días del campamento.
Exigimos:
• La NO renovación del Convenio
de Cooperación Militar entre Ecuador
y Estados Unidos.
• La restitución
de los territorios usurpados a los campesinos
y campesinas de Manta.
• La investigación y restitución
de los derechos a las víctimas de violación
de Derechos Humanos por parte del personal civil
y militar estadounidense y castigo a los culpables.
• Levantar la inmunidad que gozan los
civiles y militares estadounidenses para que
puedan ser juzgados por sus delitos en nuestro
país.
• La
no firma del Tratado del Libre Comercio y
que se llame a una consulta popular, para
que sea el pueblo quien decida sobre su futuro
Montecristi, 25 de marzo del 2006
Asociación Cristiana de Jóvenes
del Ecuador (Quito, Sto. Domingo y Portoviejo),
Coalición No Bases Ecuador, Colectivo
Huellas, Colectivo Psicomunitaria/ Demente
Libertaria, Fundación de Asesoría
en Derechos Humanos INREDH, Fundación
15 de julio, Frente Ecuatoriano de Derechos
Humanos, Grupo de Objetores de Conciencia del
Ecuador, Movimiento Tohalli, Movimiento Juvenil
Kolping, OPME Organización Polítécnica
por el Movimiento Estudiantil, Pastoral Juvenil
del Coca, Red Juvenil Anticorrupción
de Loja, Manabí y Guayas, Servicio Paz
y Justicia del Ecuador, UPOCAM, Unión
Provincial de Organizaciones Campesinas |
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Base
de Manta: ¿Por qué no
renovar el convenio?
LO
QUE DICEN
Acuerdo
de Cooperación entre el Gobierno
de Ecuador y de Estados Unidos para el Acceso
y Uso a la Base Aérea de Manta. Registro
Oficial No. 326, Jueves 25 de noviembre de
1999
Artículo II: Propósitos
del Acuerdo u Autorizaciones
Para
el único y exclusivo propósito
de llevar adelante operaciones aéreas
de detección, monitoreo, rastreo y
control de actividades ilegales del tráfico
aéreo de narcóticos.
Artículo XXIV: Terminación
Luego
del período inicial de diez
(10) años, cualquiera de las Partes
podrá denunciar este Acuerdo mediante
notificación escrita a la otra Parte.
La denuncia surtirá efecto un año
después de la fecha de notificación.
LO QUE HACEN
“La Base de Manta es muy importante
dentro del Plan Colombia. Estamos muy bien
ubicados para operar en esta área.”
Declaraciones del Teniente Coronel Javier
Delucca, Comandante del Puesto de Avanzada
de Operaciones de Estados Unidos en la Base
Aérea Ecuatoriana de Manta, Diario
Expreso, 17 de agosto de 2006
24.000
hectáreas expropiadas
para la Base.
8 barcos ecuatorianos hundidos o destrozados
por buques de EE.UU del 2001 al 2005.
45 abordajes ilegales por buques militares
estadounidenses a barcos que llevaban migrantes
o estaban pescando.
Empresa mercenaria Dyncorp, que fumiga la
frontera con Colombia, trabaja en la Base
de Manta.
Aumento
de costo de vida, centros nocturnos y trabajo
sexual, incluyendo explotación
sexual a niñas y jóvenes en
Manta.
OJO
CON EL 2008: ¡NO RENOVACION DEL CONVENIO!
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Ecuador
2007: Conferencia Mundial No Bases
Helga Serrano
/ Anabel Estrella *
Ecuador
será la sede de la Conferencia Mundial
por la Abolición de las Bases Militares
Extranjeras que se realizará del 5
al 9 de marzo de 2007 en Quito y Manta, organizada
por la Red Mundial No Bases y la Coalición
No Bases Ecuador.
La
importancia de las bases militares extranjeras,
otras formas de presencia militar y la militarización
de sociedades enteras se evidencia en la construcción
de bases militares extranjeras en Afganistán
e Irak, los casos de tortura en las bases de
Guantánamo y Diego García, la
construcción de nuevas bases en Okinawa,
la reestructuración de alianzas militares
en Asia y el aumento de ejercicios militares
conjuntos como parte de la llamada “guerra
mundial contra el terror”. Estos mecanismos
son utilizados para asegurar los intereses
de ciertos estados y compañías
transnacionales a costa de la libre determinación,
la soberanía y la justicia de los países
considerados más débiles. En
este marco, la presencia de más de 725
bases militares estadounidenses en 130 países,
constituye una estrategia global de expansión
y control de naciones, recursos naturales y
seres humanos.
Alrededor
del mundo se han producido diversas luchas
contra las bases militares extranjeras, algunas
exitosas y otras que continúan
hasta lograr su objetivo. En los últimos
años se ha construido una Red Mundial
que reflexiona, lucha y tiende lazos para lograr
el cierre de las bases militares extranjeras
y la desmilitarización de las sociedades.
En este camino, el próximo paso para
consolidar la Red es organizar la Conferencia
Internacional en Ecuador.
En
la reunión preparatoria del Comité Organizador
Internacional y la Coalición No Bases
Ecuador, realizada en julio de este año
en Quito, se definieron los objetivos de la
Conferencia:
• Analizar el rol de las bases militares
y otras formas de presencia militar extranjera
dentro de la estrategia de la dominación
global y sus impactos sobre la población
y el medio ambiente.
• Visibilizar, compartir experiencias y
solidarizarnos con las luchas de resistencia
contra las bases militares extranjeras en el
mundo.
• Establecer consensos sobre objetivos,
planes de acción, mecanismos de coordinación,
comunicación y toma de decisiones para
la red global por la abolición de las
bases militares y otras formas de presencia militar
extranjera.
• Establecer estrategias y planes de acción
globales que fortalezcan las luchas locales y
nacionales y la coordinación entre ellas.
Se espera que esta Conferencia sea el encuentro
más grande de activistas contra las
bases militares en la historia reciente; una
oportunidad para estrechar lazos, compartir
experiencias, intercambiar estrategias y lecciones
aprendidas y establecer los cimientos para
una coordinación eficiente a nivel global,
al tiempo de construir estrategias para campañas
internacionales.
Eliminar
las bases militares extranjeras y luchar
por la desmilitarización
de las sociedades, a nivel nacional y global,
bajo los principios de la no violencia activa,
es un paso para establecer otro mundo que
es posible y necesario.
Corazón
Fabros (Filipinas)
¡Stop the War Coalition!
“La Red Mundial No Bases tiene su origen
en personas involucradas con luchas concretas
contra bases militares extranjeras. El trabajo
de la Red empezó hace tres años
y, actualmente, estamos en las últimas
preparaciones de la Conferencia Internacional
por la Abolición de Bases Militares
Extranjeras. Esperamos que este sea el encuentro
más grande de activistas anti-bases
en el mundo, fortalecer la Red y crear lazos
de resistencia nivel mundial. Hemos escogido
a Ecuador como sede de esta Conferencia por
la importante lucha contra la Base de Manta”.
Joel
Suárez (Cuba)
Campaña por la Desmilitarización
de las Américas (CADA)
“La Conferencia Internacional para la
Abolición de Bases Militares Extranjeras
será un espacio que combine el conocimiento
de especialistas, académicos, intelectuales,
activistas y el testimonio de las luchas. Y
especialmente podremos conocer la urdimbre
de la dominación capitalista global
que implica la presencia militar, las bases
militares y la militarización; incluyendo
de manera creciente la criminalización
de nuestras protestas, de nuestras luchas y
de los movimientos sociales. Hacemos un llamado
para que hagamos un acto en la vida cotidiana
y recuperemos la indignación, tratemos
de matar nuestra indiferencia y salgamos a
la calle. Como decía Martin Luther King: “la
indiferencia es cómplice del mal y tenemos
que acabar con él”. Salgamos a
la calle, para que la vida sea la victoria
sobre la muerte…”
Anabel Estrella (Ecuador)
Coordinadora Coalición No Bases Ecuador En
el mundo existen más de 1.000 lugares
donde se ubican bases militares extranjeras.
Un 95% de ellas pertenece al gobierno de los
Estados Unidos, las demás pertenecen
al Reino Unido, Francia, India y Pakistán.
Entre las consecuencias de la presencia de
las bases, se encuentran:
• La imposición de una lógica
neocolonial a partir de la cual la soberanía
de los estados nacionales se supedita a políticas
extranjeras y a una lógica unidireccional
de economía de consumo neoliberal.
• La división geopolítica
estratégica 1er. Mundo – 3er. Mundo,
Desarrollo – Subdesarrollo, que impone
subjetividades que justifican formas de dominación
y dependencia desde la misma periferia.
• La inmunidad diplomática otorgada
para los funcionarios de las bases, con lo que
cualquier violación a los derechos humanos
o cualquier crimen es olvidado y pasado por alto.
• La explotación y violencia sexual
contra mujeres, niños y niñas.
• La contaminación ambiental por
operaciones militares y experimentos micro-atómicos.
John Lindsay Poland (Estados Unidos)
Fellowship for Reconciliation
“Las bases militares son estructuras
que protegen el sistema de consumo en el que
el 5% de la población más rica
consume más del 25% de todos los recursos
naturales del planeta. Algunos llaman a esto
riqueza, pero no es sino desgaste y el colmo
de este desgaste es la guerra. A comienzos
del siglo XX, se instalaron bases militares
estadounidenses en Panamá y también
se construyó el canal para servir a
los intereses económicos y geoestratégicos
de Estados Unidos. Las bases tuvieron misiones
regionales, interviniendo en otros países
de la región, la Escuela de las Américas,
misiones de espionaje e intervención
en comunicación; y aspectos nocivos
locales, como pruebas militares de equipos,
armamentos, aviones, tanques. Se descubrió que
desde 1920 hacían experimentos con armas
químicas. Debido a las enormes consecuencias
y contaminación que produjeron las bases,
hubo una fuerte oposición popular y
política para sacar a las tropas de
Panamá. Similar a la lucha en contra
de la Base de Vieques en Puerto Rico, se organizó un
movimiento masivo y popular en torno a la desobediencia
civil. Esta resultó ser el arma más
fuerte en contra de la presencia militar extranjera,
ya que era casi imposible mantener la seguridad
en las bases. La lucha fue apoyada por muchas
otras formas de resistencia imaginativas como
actos de música, arte, teatro, acciones
jurídicas en contra de los efectos ambientales
de los bombardeos así como la movilización
de puertorriqueños en Estados Unidos
y marchas masivas.
Teobaldo
Vélez (Manabí – Ecuador)
Frente de Comunidades en Conflicto por la Presencia
de la Base Militar en Manta
“Nuestras tierras fueron arrebatadas
por la Base Naval de Jaramijó que involucra
a los cantones de Rocafuerte, Jaramijó,
Montecristi y Portoviejo, cada uno con alrededor
de 10 a 15 comunidades campesinas, donde no
nos dejan sembrar, queman los cultivos y nos
presionan para que abandonemos los terrenos.
La Base de Manta, cedida al gobierno de Estados
Unidos, ocupa 24.000 hectáreas de terreno
en donde tienen, por ejemplo, un polígono
de tiro en el que dejan desechos bélicos,
minas sin explotar y contaminación.
Muy cerca viven familias y niños pequeños
que se encuentran con estos residuos por los
ejercicios militares que se realizan. Al instalarse
los militares estadounidenses, prometieron
8.000 puestos de trabajo. Ahora solo 118 personas
trabajan haciendo labores de limpieza y jardinería.
Además se ha privatizado el puerto,
antes había más de 11.000 pescadores
artesanales que ahora ya no pueden trabajar.”
Blanca Chancoso, Ecuador
ECUARUNARI
“La base de Manta es una pérdida
de soberanía del espacio territorial,
suelo y subsuelo, espacio aéreo y marítimo,
que afecta la vida de los campesinos y población
de la zona. En la lucha por la soberanía
unimos nuestra voz con los demás movimientos
para decir no a la guerra, para exigir la anulación
de ese convenio, para que la Base de Manta
deje de ser estadounidense y vuelva a ser nuestra.
Tenemos que exigir una Carta Constitucional
que defienda a los ecuatorianos en donde se
respete la territorialidad. Acogemos la afirmación
de la última Cumbre Indígena
realizada en Cuzco, Perú: “no
queremos más que nos consideren mendigos,
no queremos que el gobierno de Estados Unidos
nos de la mano, queremos que nos quite la mano
de encima y que nos deje libres a los países”.
PROGRAMA
CONFERENCIA MUNDIAL POR LA ABOLICIÓN
DE LAS BASES MILITARES EXTRANJERAS
Ecuador, 5-9 de marzo de 2007
5-6-7 de marzo
Quito
Conferencias, paneles y talleres
para la construcción de la Red Mundial
8 de marzo
Quito – Manta
Caravana de solidaridad – Día
de la Mujer
9 de marzo
Manta
Conferencia, marcha y festival | | |